domingo, 25 de mayo de 2014

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (29): Don Juan Manuel



Don Juan Manuel

A don Juan Manuel le gusta la espeleología. Es su afición predilecta. Por eso, cuando descubrió aquella sima de boca estrecha, pronto quiso sumergirse en su interior para explorar sus entrañas. Acudió con su mujer, que le dijo que lo esperaría fuera (como siempre), recogiendo unas margaritas.

Don Juan Manuel bajó, bajó mucho. Aquello no parecía tener fondo: más de 100 metros -calculó-, y seguía bajando. Cuando con la puntita del pie tocó el suelo, se sintió aliviado. Pero allí estaban ellos para recogerlo. Él no había visto seres tan inmundos, que, a la luz de su linterna, semejaban especie peculiar y extraña de mantis religiosas. Lo llevaron preso, atenazado, y le dieron a comer palotes y hormigas, murciélagos recién nacidos adobados con barro, seborrea... Semejaban estar drogados todo el día. Después de semanas interminables -calculó-, lo dejaron en libertad y lo llenaron de besos. Don Juan Manuel había perdido más de 20 kilos y de la ropa con la que descendió tan solo conservaba unos calzoncillos ya raídos.

Escaló. Asomó la cabeza por la brecha y esbozó una sonrisa placentera al comprobar que era pleno día. Allí lo esperaba, sentada sobre una piedra, su mujer, con el mismo vestido azul celeste y un puñado de flores en su mano. “No encontré margaritas y cogí estas amapolas”, le dijo.

©ÁCS

2 comentarios:

  1. Hola, Ángel.

    Ella también adelgazaría mucho tras esas semanas de espera.
    Guau, me he quedado muerta con la respuesta de ella. Si llego a ser yo le meto una somanta de tortas que pa´qué.

    ¡Qué grande eres, Angelito!
    Un abrazo+ beso y que sigas tan talentoso.



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    1. Jajaja, pobrecillo, todo el día comiendo seborrea y demás delicias de esos bichos. Lee el ejemplo (cuenco) XI de "El conde Lucanor" de don Juan Manuel. Ahí está la respuesta a todo. Bye-besos.

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