sábado, 31 de mayo de 2014

Crítica de la película "A 20 pasos de la fama" (Morgan Neville, 2013)



por Savoy Truffle (@CarlosLorenteR)



Morgan Neville dirige esta película documental, que está dedicada a la figura de las coristas, que en el escenario ocupan un segundo plano con respecto a las figuras o cantantes famosos, en definitiva un grupo de voces que se encarga de armonizar vocalmente la melodía de ese cantante principal. Sus testimonios, a lo largo de la cinta, sirven para conocer mejor ese oficio, sus momentos de recompensa y los de menos gloria (por desgracia más de los debidos), y descubrir a la vez a esas personas que con sus tremendas voces acompañan a gente de la talla de Bruce Springsteen, Sting, Rolling Stones, Tina Turner o Elton John.




Darlene Love, Merry Clayton, Claudia Lennear, Tata Vega o Lisa Fischer (¡qué voz la suya!) son nombres que poco suenan a la mayoría de la gente, pero sus voces si que están en muchas de las canciones más conocidas de la historia como "Gimme Shelter" de los Stones, "Sweet home Alabama" de Lynyrd Skynyrd, "Young Americans" de David Bowie, etc., también siguen haciendo coros a Bruce, Sting o el propio Stevie Wonder. Esa función aparentemente tan oscura y gris, que tiene sus momentos de gloria en el escenario, es un trabajo poco reconocido por la mayoría del público, pero muy agradecido por los cantantes con los que trabajan, que los consideran parte imprescindible.



Aconsejo olvidarse de que esta película es un documental, esta obra está por encima de separaciones de ficción o no ficción, tiene momentos de relato cautivador y fascinante, con risas abundantes, aunque el poso de cierta tristeza sobrevuela sobre la mayoría de los protagonistas.



El film es un homenaje en toda regla y todo un reconocimiento a estas y muchas coristas americanas, e incluso con descripciones de sus propias vidas. Las más veteranas comenzaron a cantar en iglesias y posteriormente grabaron algunos temas, que los productores musicales como Phil Spector difundían con el nombre de otros artistas o cantantes, por cierto el creador del muro de sonido queda bastante mal parado en esta película (y no es la primera vez). Al verse ninguneadas como solistas, decidieron participar como coristas con cantantes míticos de la Motown como Ray Charles o Stevie Wonder en los 60, para luego durante los 70-80 secundar a Bowie, Michael Jackson, Stones, Talking Heads, etc...



El film tiene la virtud de no quedarse sólo en una didáctica lección de historia reciente. Va más allá, mucho más allá, ya que nos revela las verdades de estas mujeres y, aprovechando la ocasión, también tenemos la deliciosa oportunidad de entender un poco mejor a algunos iconos como Bruce, Sting o Mick Jagger.


©Savoy  Trufle

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