domingo, 13 de abril de 2014

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (22): El globo



El Globo


El niño volvió a tirar del pantalón del padre. “Quiero un globo, papá -le decía-, quiero un globo”. El padre se mostraba indiferente y seguía hablando con esa desconocida de las gafas azules. Pero el niño insistía: “Quiero un globo; papá, cómprame un globo”. El padre, sin pensárselo, dejó caer su manaza con fuerza sobre la cabeza del niño. Ahora sí que deseaba un globo más que nunca.


©Ángel Carrasco Sotos

3 comentarios:

  1. Hola, Ángel.

    Menudo padre y pobre niño. La naturaleza humana es tremenda, la verdad, y los hombres -cuando hay una chica de gafas azules, o de ojos verdes o negros o...- pierden los papeles. Así lo veo yo. Las madres somos de otra manera y si no pregunta. Nosotras nos ofrecemos en lote (con nuestros hijos).

    Me gustó mucho tu micro no te pienses que no, pero a ese padre le ponía yo un castigo ejemplar.

    Unos besos y feliz Semana Santa.

    PD: Ya llevo 7 torrijas, esto es un no parar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No deja de ser un relato. Discrepo totalmente contigo esta vez, querida y venerada Tow. Creo que, en general, las madres son mucho más pegonas que los padres, casi siempre auténticos cachos de pan. Y lo más importante de todo: cuidado con esas torrijas que provocan unas resacas cojonudas (como ya habrás podido comprobar). Besazos de Semana Santa.

      Eliminar
    2. Ya lo sé, si era por armar bulla.

      Pero sobre lo de pegar o no pegar habría mucho que hablar, también de quién lo hace más o menos, como lo de que los padres son unos cachos de pan... De todo hay en la viña del Señor, que ya lo sabes tú.

      Las torrijas que tomamos aquí son de leche así que resaca no creo, lo que sí conseguirán es que se formen hermosa lorzas alrededor de la cintura. Es el precio que hay que pagar por tan delicioso manjar.
      Ya veo que en tu tierra las tomáis de vino. Pues que aproveche y ¡a vivir! que total son cuatro días.

      Besazos.

      Eliminar