domingo, 30 de junio de 2013

Bon Jovi - Vicente Calderón, Madrid, 27 de junio de 2013: Crónica del concierto (por Pablo A. Martín)



El pasado día 27 de junio, Bon Jovi ofrecía en el estadio Vicente Calderón de Madrid un fenomenal concierto según los comentarios leídos así como las primeras crónicas vertidas al efecto de dar cuenta de lo que allí ocurrió (las publicamos junto al setlist). También os quisimos dejar el vídeo de la retransmisión del concierto ofrecido por Terra. Hoy el amigo Pablo A. Martín (@PabloSlowhand), de El blog de Pablo A. Martín, que vivió los acontecimientos en primera persona, ha querido compartir con nosotros la crónica de tal concierto y unirse a la fiesta. Esperamos que no sea la última vez, pues vale la pena leerle. Por aquí, agradecidos.

por Pablo A. Martín

Bon Jovi entre amigos

Jon Bon Jovi y los suyos dieron una lección de humildad al mundo de la música ofreciendo a los fans españoles un concierto a precio de amigo. El legendario grupo americano renunció a cobrar para poder tocar en nuestro país.

No era un día cualquiera, en Madrid se cocía algo grande. La noche anterior aún estaba presente y las canciones de Whitesnake, Europe y Def Leppard que habían sonado en Vistalegre se mezclaban con las ganas crecientes de ver a Jon Bon Joviy a su banda en el Calderón. Pero no sólo se trataba de eso, de un concierto de Bon Jovi. Era una cita especial, era el día en que una superestrella del rock compartía con sus fans las cosas malas del día a día, de la vida, de una forma más cercana. Ya basta de dedicar canciones a las clases desfavorecidas, basta de cantar versos contra los políticos, basta de hablar en entrevistas, basta de decir a los fans que son lo primero desde una suite. Los músicos de New Jersey dejaron eso a un lado y hablaron con hechos. Dieron en un concierto lo mejor que tienen de forma sincera y sin cobrar por ello. Algo que otros "rockeros del pueblo" podrían aplicarse de vez en cuando. Bon Jovi dio una lección al mundo, de música y de humildad.



Tras lo cual, entramos en lo que fue el concierto en sí.

A pesar de pertenecer a la gira de promoción del, sin duda, peor disco del grupo, el concierto de Madrid contó con un repertorio de canciones espectacular, un setlist que perfectamente podría venderse como un doble cd recopilatorio y llegar a los primeros puestos en las listas de ventas de medio mundo. Pero vayamos poco a poco.

Desde por la mañana los aledaños del Estadio Vicente Calderón se llenaban de fans incondicionales que esperaban pacientemente en largas colas para estar un poco más cerca de sus ídolos. Ellos bien saben que hay pocos artistas en la actualidad por los que valga tanto la pena. A medida que se acercaba la hora del concierto el ambiente 'bonjovero' se hacía patente en bares, estadio y alrededores. Todo estaba listo para otra noche más de rock and roll en Madrid.

Los ruidosos The Rebels eran los encargados de telonear y con su música muy del corte de Nirvana amenizaron la espera y tuvieron una bonita oportunidad de darse a conocer. Justo después, nos anunciaban por megafonía la sorpresa que los fans le tenían preparado al grupo para la segunda canción, un impresionante mosaico en el que se podía leer "GRACIAS" con los colores de la bandera nacional. Un más que merecido detalle y también una gran idea de los fans que lo organizaron todo.



Puntual, incluso un poco antes de las 10, Bon Jovi salía al impresionante escenario con forma de todo un clásico de las cuatro ruedas, el Buick. El público enloquecía y no es para menos, estaban en un concierto de una de las bandas más grandes de todos los tiempos y a precio de amigo. Lo que quizá no sabía la buena gente que llenaba el Calderón es el magnífico concierto que se les venía encima. La noche y con ella el rock de Nueva Jersey llegaban al Calderón.

"That's What The Water Made Me" daba inicio al concierto. Desde ese momento me quedé maravillado con la calidad del sonido, IMPRESIONANTE, y me van a disculpar la mayúsculas, pero verdaderamente no es habitual asistir a un concierto en el que todo esté tan perfecto: ecualización, volumen, luces, escenario... Todo. Acto y seguido vino la gloriosa "You Give Love A Bad Name" acompañada de la sorpresa del público que emocionó y motivo a Jon y compañía. Muy apropiada fue "Raise Your Hands" para dar paso posteriormente a "Runaway", la que para mí es sin duda la mejor canción de toda su discografía (y eso que tiene un buen puñado de obras maestras) aunque precisamente no fue la que mejor interpretó.

Poco a poco la gente empezó a notar algo menos la misteriosa baja de Sambora, sustituido en esta gira por un prometedor guitarrista que se hace llamar Phill X y que se metió en el bolsillo a los fans con una actuación perfecta desde mi punto de vista.



El concierto seguía con "Lost Highway" del álbum con el mismo nombre y "Born To Be My Baby" que desembocaron en la mítica "It's My Life" en la que nadie se quedó sin cantar. Ahora era Bonjo quien agradecía a los presentes la buena acogida que había tenido su último disco en España, alcanzando el primer puesto en las listas de ventas y quien nos dedicaba "Because You Can" y "What About Now" de dicho álbum. Luego llegarían las baladas entre las que destaca "Bed Of Roses" cantada parcialmente en español por un Jon Bon Jovi que se venía arriba por momentos. También con "In These Arms" tuvimos momentos muy emotivos (yo por mi parte aproveché, como no, para abrazar a mi amada). Tras "Captain Crash...", "We Weren't Born To Follow" y "Who Says You Can't Go Home" el espectáculo se puso muy pero que muy interesante.

Nos sorprendieron con una gran versión de la famosísima obra de John Fogerty "Rockin' All Over The World" hecha himno por Status Quo y que nos obligó a bailar a ritmo de rock and roll. Luego ni más ni menos que "I'll Sleep When I Dead" y la genial "Bad Medicine" tras la que el grupo se retiró antes de los primeros bises.

El coche se puso a andar con un espectáculo precioso de luces y sonidos para volver a dar la bienvenida al grupo que regresó con "Love's The Only Rule" seguida por uno de sus grades obras "Wanted Dead Or Alive". A esas alturas ya estaba siendo un conciertazo sin ninguna duda, pero aún quedaba más, mucho más. Las dos últimas canciones parecían ser "Have A Nice Day" y "Livin' On A Prayer" dos temas míticos coreados y disfrutados por todos que terminaron con Jon (que se había enfundado la camiseta de la selección y que nos informó de la victoria frente a Italia) arrodillado y exhausto. Fue el momento en el que la banda dio un paso al frente y fue hasta el borde del escenario para levantar a su líder. El carismático batería Tico Torres, micro en mano y en castellano, dijo algo así como: "¿Un poco más, verdad?". Y así fue. Los músicos volvieron a sus puestos y atacaron con la siempre alucinante "Always", que sonó de maravilla. A pesar de que la voz de Jon comenzaba a flaquear, lo dio todo y terminó el concierto con un memorable "These Days".

Así finalizaba una noche mágica, la segunda consecutiva en Madrid, esta vez gracias a lo enormes que son estos tipos. Era momento de descansar, sentirse agradecido y empezar a preparar las crónicas para el blog. ¡Qué maravilla! Esto es ROCK & ROLL.

©Pablo A. Martín
[Fotografías de Pablo A. Martín y Estefanía Muñoz]

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