miércoles, 14 de marzo de 2012

Uriah Heep - Into the wild: crítica del disco




Hablábamos el otro día de los mejores discos de 2011 y colocábamos este disco de Uriah Heep, Into The Wild, en el número 1 de la lista, como el mejor del año. Recordamos la oportuna crítica que a tal efecto dejábamos por rockthebestmusic en abril del año pasado, cuando el disco estaba recién salido del horno, calentito y listo para degustar. Las que siguen fueron textualmente las palabras utilizadas.


"Los veteranísimos Uriah Heep presentaron este 15 de abril su nuevo disco Into the wild, después de que unos días antes hicieran lo propio, como ya notificamos, con el vídeo oficial del tema con el que se abre este magnífico trabajo, “Nail On The Head”, que tiene un ritmo machacón que te torpedea gratamente hasta dejar impresas en tu cerebro sus señas de identidad. El disco me suena, después de unas primeras escuchas, a clásico casi en su totalidad (ha ocurrido en el pasado con otros discos de la banda británica (recordad esos viejos Abominog (1982) o Head First (1983), por no hablar de los más clásicos de los 70). Y me parece importante resaltar, ante todo, el magnífico estado de forma de los miembros de la vieja banda.

Tenía la pretensión de hablar de cada uno de los temas que integran este disco, pero me parece algo que carece de sentido, puesto que muchos de ellos respetan un mismo estilo y las características vienen a ser muy parecidas, de modo que nos negamos a hacer una crítica pormenorizada e insufrible a fuer de redundante. Por lo tanto, daré unas notas o pinceladas generales, desprendidas de esas primeras audiciones; notas que podrán completarse más adelante, con nuevas escuchas.


No creo que diga ningún despropósito si afirmo que se trata de un disco de rock progresivo o, mejor, metal progresivo, en la línea más clásica de los Heep. Esto no quita para que el hard y los ritmos y riffs más heavies (los 80 están presentes en este disco) no entren en confluencia con teclados de tonos setenteros, muy a lo Purple (sin desdeñar ecos de trabajos posteriores como Perfect Strangers o The House Of Blue Light: escuchad "Lost", por ejemplo). Podríamos decir que nada nuevo bajo el sol por lo que respecta al universo Heep. No obstante, todo el peso de la tradicional línea del grupo se tiñe en numerosas ocasiones de tonos medievalizantes o épicos muy melodiosos o dulzarrones al estilo escandinavo (y los recuerdos de Nightwish o Sonata Arctica son abundantes: revísense a este respecto "Trails Of Diamons" o "Kiss a Freedom", v. g.), con incorporación de frecuentes coros conventuales en esa misma dirección. Y esta mezcla es la que otorga personalidad al disco, una mescolanza alternada que, in crescendo, como en “I Can See You”, produce sorpresas y sensaciones novedosas e interesantes. Me parece un auténtico logro el triunfo de esta acompasada hermandad bien avenida. Una simbiosis perfecta que es la que imprime al disco un verdadero sello identitario, y haga, por otro lado, que, de momento, sea uno de los mejores trabajos publicados hasta la fecha en este 2011. Así lo siente quien esto escribe.

Junto a las mencionadas "Nail On The Head", "I Can See You" (tema de altura) o "Trail Of Diamonds" (dos canciones en una con cambios de ritmo impepinablemente alucinantes), yo destacaría "I'm Ready" (espectacular exhibición de guitarra en un tema que engancha) o "Suthern Star" (maravillosa balada). Por lo demás, enfatizar en lo compacto del disco, en el que prácticamente ningún tema desmerece el resto del trabajo y de ahí la dificultad en seleccionar "temas-estrella", más allá de que unos puedan ser más pegadizos que otros. Estas son mis primeras impresiones personales.

Ángel Carrasco Sotos

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