domingo, 26 de febrero de 2012

Todo Buñuel: Las mejores películas de Luis Buñuel - Filmografía comentada de un genio español (Revisited)


[Sigo recuperando para mi archivo personal antiguos textos que quiero que estén también aquí guardados en mi blog personal. Fue sobre un listado de las mejores películas de Luis Buñuel con una introducción también mía].

Pocos son los directores que nunca te defraudan. Podría decir que Luis Buñuel es uno de ellos si no fuera porque en su más o menos amplia filmografía (dirigió las 33 películas que hoy visitaremos) existen algunos altibajos a mi entender e incluso títulos que no me interesan demasiado (Gran casino, pongo por caso). No digo que cada uno de ellos no pueda ser interesante, e incluso lo sea de facto para la historia del cine y, más que nada, lo será sin duda si nuestro interés y celo se centran en seguir los pasos que el aragonés fue marcando en su trayectoria cinematográfica, muchas veces marcada por intereses ajenos o por circunstancias espurias. Pero para mí, como mero cinéfilo, diletante cinéfilo, todo hay que decirlo, unos títulos poseen mayor valor que otros por motivos diversos, algunos de las cuales quizá solo tengan una justificación personal, subjetiva. No quisiera, no obstante, alargar este artículo aportando las razones o sinrazones que me han llevado a elegir unas películas y a descartar otras (a veces con dolor), o a ordenarlas de tal o cual manera.




La vida de Buñuel fue una de las más ricas y variopintas de ese pequeño puñado de artistas españoles internacionales, digamos. Su labor como director fue admirada dentro del panorama mundial (más aún fuera que dentro de nuestro país, de cuyo fúnebre régimen huyó), y de todos es sabido que fue el primer director español en recibir un Oscar (concretamente, por El discreto encanto de la burguesía, en 1973, como es sabido). Pero aportar aquí esos datos biográficos y esas anécdotas que adornan su vida, y que en realidad o bien todos conocen o bien pueden consultarse en la Red o en libros al uso (recomiendo su autobiografía El último suspiro, que leí hace años), no serviría sino para desviarnos de lo que en realidad nos interesa en esta entrada, que no es otra cosa que dar cuenta de las 15 películas (con algunos bonus) que quien escribe considera obras imprescindibles de su trabajo como director.




Buñuel fue para mí quizá el director más atractivo. Nunca me defrauda, y casi siempre me sorprende; porque pocas veces encontramos en su trayectoria demasiado afán por innovar dentro de su línea, ya de por sí rompedora pues bebe en gran medida en esa vanguardia con la que empezó a flirtear ya en la Residencia de Estudiantes, donde el gran Dalí o el gran Lorca (Poeta en Nueva York) fraguaron también sus gustos pictóricos el primero y literarios el de Fuente Vaqueros. Normalmente Buñuel nos da aquello que vamos a buscar, aquello que le exigimos (esas situaciones absurdas que sólo en los sueños encuentran un referente, por ejemplo, o los motivos de la frustración o el deseo que impregnan sus obras, o su demoledora visión de la religión…). Pese a lo dicho, quizá sea bueno precisar que dentro de su filmografía pueden distinguirse varias etapas en cada una de las cuales aplica modos diversos de tratar el material que nutre su obra, aunque pocas veces un film salido de su mano quede exento de ese toque propio que los amantes de su cine sabemos reconocer, y apreciar; detalles que son firma del autor. 

En general, como he indicado, gran parte de su producción se ve influida por la vanguardia que nuestro director aprendió en aquellos locos años 20 en los que transcurriera su juventud, y de la que al parecer nunca se vio saciado, pues alcanza hasta sus últimas producciones. A veces, el elemento surrealista quizá solo se perciba como un lastre innecesario, una traba de juventud que impide que determinadas obras adquieran mayor redondez, pero su producción en general descubre nuevas dimensiones para el cine. Y cuando se trata simplemente de mostrar y denunciar la realidad (casi siempre cruda) y poner patas arriba los valores que la sustentan, lo hace como el mejor maestro del neorrealismo (en su larga etapa mexicana sobre todo). Polifacético y genial, así fue el Buñuel visto a través de mis ojos.


Con el listado seleccionado que a continuación aparece, fruto de una nueva revisión de la filmografía de Luis Buñuel, quisiera que surgiera el debate amistoso, pero, sobre todo, que en el lector se despertase el deseo de ver de nuevo o por primera vez estas películas, y consumirlas con todos sus sentidos. Junto al título, y más que nada para que no aparezcan viudos, doy alguna pincelada impresionista a modo de adorno floral. Al final de las 15 seleccionadas (más los bonus films), ofrezco un listado de todas sus pelis con la nota que les puse a cada una (habrá quien piense que he sido muy generoso con estas calificaciones, pero es que… no lo puedo evitar). 


1. Belle de jour (Bella de día) (1966). La adinerada y aburrida Severine (Catherine Deneuve) encuentra en la prostitución (diurna) una salida a su aburguesada y rutinaria vida, arruinada. Erotismo a borbotones y ambiente algo surrealista, plagado de psicologías complejas, en una película grandiosa en la que quiero destacar el atractivo personaje de Marcel (Pierre Clementi). Fue uno de mis descubrimientos de juventud y por eso la tengo en un altar: segundos visionados refrendaron aquella primera e impúber impresión. 

 Premios: León de Oro en el Festival de Venecia.



2. Viridiana (1961). Viridiana (Silvia Pinal) es una monjita que se ve acosada sexualmente por su rijoso tío viudo, don Jaime (Fernando Rey). Al no conseguir su objetivo, Jaime se suicida, lo que provoca que Viridiana deje el convento al sentirse culpable. Una película con la que se cebaron el Vaticano y el Régimen (no era para menos, claro: se trataba de una auténtica herejía digna de merecer la hoguera en un auto de fe). Irreverente, morbosa, de tintes esperpénticos y cuadros que quedan grabados en la memoria. 

 Premios: Palma de Oro en Cannes.




3. Los olvidados (1950). Buñuel nos traslada a los suburbios de Ciudad de México para mostrarnos con frialdad la brutal realidad, cruel, difícil, de unos niños delincuentes, seres marginales de una sociedad que no encuentra una solución positiva. Escenas impactantes, violencia, erotismo… y un personaje, Jaibo (Roberto Cobo), que lo borda. Fotografía y ambientación de órdago. 

Premios: Mejor Director en Cannes. Considerada la 2ª mejor película del cine mexicano.




4. Él (1953). Es la historia de un devoto santurrón que sucumbe al amor de una joven con la que al final se casa. Pero los celos obsesivos, patológicos, paranoicos, le asedian de tal modo que le harán contraer una especie de locura que le conducirá directamente al frenopático. Advertencia para curiosos: Mirar por el ojo de una cerradura a veces puede acarrear consecuencias indeseables. 

Premios: Federación Internacional de Archivos del Film. Considerada la 7ª mejor película del cine mexicano.




5. El discreto encanto de la burguesía (La charme discret de la bourgeoisie) (1972). Otra genialidad de Buñuel que fue premiada con un Oscar quizá como reconocimiento a toda su carrera. Situaciones absurdas, crítica a la hipocresía burguesa en la línea habitual del aragonés más satírico (por supuesto, tampoco se olvida de la religión católica) y un Fernando Rey (como siempre) magistral. Amplia presencia de lo onírico, ruptura sistemática del hilo argumental e ironía sarcástica a raudales. También sensualidad despertadora de deseos (y no de matar precisamente). Imprescindible si tenéis ganas de pasar un buen rato, porque tiene mucho de divertimento.  

Premios: Oscar mejor película extranjera.




6. Simón del desierto (1965). Ridiculización mordaz de la moralidad cilícica de ciertos seres humanos, representada por Simón el Estilita, el asceta sirio del siglo V, que decidió vivir sobre una columna en mitad del desierto alimentándose frugalmente de algunas hojitas de lechuga. Hasta este lugar de penitencia acude a tentarle ocasionalmente el pecado en todas sus formas. Humor a manos llenas. Visión demoledora y trivializante basada en hechos históricos pasados por el tamiz o pasapurés buñuelesco. Muy, muy aconsejable. 

Premios: Premio Especial del Jurado en Venecia y una decena más de reconocimientos.




7. Susana (Demonio y carne) (1961). La tentación está aquí representada por una muchacha que se escapa de un reformatorio y encarna o simboliza al diablo mismo. La jovenzuela entra en las vidas de una familia estrictamente tradicional (y católica para más señas); irrupción de la tentadora carne que despierta los instintos animales del ser humano, convirtiendo en humo las ideas previamente cimentadas en el cieno de los prejuicios morales. ¿No me digáis que así, de primeras, no resulta suficientemente atractiva? 

Considerada la 46ª mejor película del cine mexicano.




8. Ese oscuro objeto del deseo (Cet obscur objet du désir) (1977). El objeto del deseo (la mujer, como siempre) puede convertirse en un auténtico tormento si no logra “adquirirse” así a las primeras de cambio. La obsesión por una dama (por muy maciza que esté) no debería hipotecar nuestra existencia o convertirla decididamente en un ridículo melodrama en el que nosotros actuemos como esperpénticas marionetas. Eso es lo que le ocurre a su protagonista (Fernando Rey otra vez). Aconsejable. 

Premios: Mejor película extranjera Asociación de Críticos de Los Angeles; mejor director Círculo de Escritores Cinematográficos; Candidata a dos Oscar (mejor película de habla no inglesa; mejor guión adaptado); Candidata Globo de Oro (mejor película habla no inglesa); Candidata Premio César (mejor director; mejor guión original o adaptado).




9. El río y la muerte (1954): Venganzas endémicas en un pueblo mexicano, entierros, rabias y odios que no apaga el tiempo y pasan de generación en generación… y un río. Sin querer adelantar nada, una lección de cine (en todos los sentidos). ¡Lástima que se encuentre tan olvidada!




10. Nazarín (1959). Una genial adaptación de la obra homónima de Galdós (como lo sería posteriormente Tristana (1970)), con una fotografía, escenografía y caracterización inmejorables. Paco Rabal realiza uno de sus mejores papeles. El toque onírico Buñuel, tanto como algunas imágenes tirando a heréticas (la inédita del Cristo riente es sublime) elevan el film a una categoría sobresaliente. Contrafacta mexicano de altos vuelos; imprescindible. 

Premios: Gran Premio Internacional en Cannes y nominada aquí mismo a la Palma de Oro; Premio Bodil a la mejor película no europea. Considerada la 6ª mejor película del cine mexicano.




11. La vía Láctea (La Voie Lactée) (1969). Discusiones teológicas reducidas a conversaciones de taberna provocan la hilaridad en el espectador (y serias reflexiones). Algunas píldoras de surrealismo, anacronismos buscados y situaciones absurdas que Buñuel intercala con calzador mágico y que revelan verdades ocultas o simplemente nos dejan con la sonrisa láctea en la boca.




12. El bruto (1953). Personajes tópicos para una historia convencional que Buñuel convierte en un clásico con su fotografía, escenarios, encuadres y diálogos. Crítica social directa, como gran parte del cine rodado en México. Personajes vigorosamente interpretados, de trazos llanos y con carácter. Hijo menor de Los olvidados, no deja de ser también un retrato del mismo ambiente miserable, pobretón, donde los instintos primarios emergen a flor de piel. Toques de humor y presencia de la mujer fatal tan frecuente en su cine.




13. Un perro andaluz (Un chien andalou) (1929). Primera grabación de Buñuel en plena efervescencia del surrealismo bretoniano, con imágenes que han quedado para la historia del cine (esa cuchilla rebanando un ojo, por ejemplo); puro simbolismo onírico. Esta estética culminará de manera genial con La edad de oro (L’âge d’or, 1930), película en este caso sonora, que sigue una línea muy similar. En ambas, el aspecto carnal está muy presente, tanto como el religioso o determinadas críticas a la putrefacción burguesa.




14. El fantasma de la libertad (Le fantôme de la liberté) (1974). Buñuel va enlazando historias en esta película irreverente, gamberra, divertida, surrealista, que recuerda sketches de los Monty Python o al Woody Allen de Lo que siempre quiso saber sobre el sexo.




15. El ángel exterminador (1962). El absurdo llevado al límite: unos señores de la burguesía que después de una velada comprueban que no pueden salir de la habitación en la que se encuentran. No hay ninguna fuerza física o externa que se lo impida… simplemente no pueden salir y ya está; se cierra el turno de preguntas. 

Premios: Fipresci de la crítica internacional y de la Sociedad de Escritores del cine en Cannes. Considerada la 16ª mejor película del cine mexicano.




Bonus films:

16. Tristana (1970). Como había hecho antes con Nazarín (1959), el de Calanda vuelve a adaptar admirablemente a Galdós. Fernando Rey quizá realiza su mejor papel. Burguesía perversa cuyos valores vuelven a cuestionarse (por no decir a pulverizarse). Esa pobre Tristana con la pierna amputada es una de las inolvidables imágenes del cine español. 

Premios: Candidata al Oscar en la categoría de película en habla no inglesa.




17. La joven (The Young One, 1960). Buñuel nada como pez en el agua también en las procelosas y exigentes aguas del cine de Hollywood (como lo había hecho en Robinson Crusoe (1952): ambas se desarrollan en una isla curiosamente). Una jovencita convertida en nínfula, un ser lascivo y pedófilo que se comporta como una animal (hablando de animales, la escena de ese mapache matando y comiéndose a una gallina, por cierto, es espeluznante) y un negro bueno con carácter. Buñuel arremete contra la hipocresía de los valores al uso del norteamericano blanco y racista de aquella época. Pero todo el mundo puede cambiar y convertirse en otro hombre… aunque solo sea por interés. 

Premios: Mención especial en el Festival de Cannes.




18. Así es la aurora (Cela s’apelle l’aurore, 1956). Es una de las películas menos vista y menos comentada del maestro. Adaptación de una novela de Emmanuel Roblès, se rodó en gran parte en Córcega (se trataba de una producción italo-francesa). Una nueva lección de cine social, con la bella Lucía Bosé en el reparto, fotografía extraordinaria, un nuevo “Nazarín”, humanitario, como protagonista encarnado por un médico que entra en conflicto ético con la moral reinante entre los que ostentan el poder, y, en fin, imágenes para el recuerdo: el cuadro de un Cristo que sirve de soporte a cables eléctricos (también aparece el Cristo de San Juan, de Dalí, colgado de otra pared), una tortuguita que queda patas arriba al ser depositada en el suelo, los crueles juegos bélicos de los niños o esas gallinas que se escapan, junto a otras imágenes costumbristas que hoy parecen de la Prehistoria. Muy recomendable.




Filmografía completa de Luis Buñuel con mis puntuaciones:



Un perro andaluz (Un chien andalou, 1929). Nota: 7’5

 La edad de oro (L'âge d'or, 1930). Nota: 7

Las Hurdes, tierra sin pan (Las Hurdes, 1933). Nota: 6

 Gran Casino (En el viejo Tampico, 1947). Nota: 5

 El gran Calavera (1949). Nota: 7

 Los olvidados (1950). Nota: 10

 Susana (Demonio y carne) (1951). Nota: 8’5

La hija del engaño (1951). Nota: 7

Una mujer sin amor (Cuando los hijos nos juzgan, 1952). Nota: 7

Subida al cielo (1952). Nota: 6’5

El bruto (1953). Nota: 8

Él (1953). Nota: 9’5

La ilusión viaja en tranvía (1954). Nota: 6’5

Abismos de pasión (1954). Nota: 7

Robinson Crusoe (realizada en 1952 y registrada en 1954). Nota: 6’5

Ensayo de un crimen (La vida criminal de Archibaldo de la Cruz, 1955). Nota: 6’5

El río y la muerte (1954-1955). Nota: 8’5

Así es la aurora (Cela s'appelle l'aurore, 1956). Nota: 7’5

La muerte en el jardín (La muerte en este jardín, La mort en ce jardin, 1956). Nota: 7

Nazarín (1958-1959). Nota: 8’5

Los ambiciosos (La fiebre sube a El Pao, 1959). Nota: 6’5

La joven (The Young One, 1960). Nota: 7’5

Viridiana (1961). Nota: 10

El ángel exterminador (1962). Nota: 7’5

Diario de una camarera (Le journal d'une femme de chambre, 1964). Nota: 7’5

Simón del desierto (1964-1965). Nota: 9

Belle de jour (Bella de día, 1966-1967). Nota: 10

La Vía Láctea (La Voie Lactée, 1969). Nota: 8

Tristana (1970). Nota: 7’5

El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie, 1972). Nota: 9’5

El fantasma de la libertad (Le fantôme de la liberté, 1974). Nota: 7

Ese oscuro objeto del deseo (Cet obscur objet du désir, 1977). Nota: 8’5

[Este texto fue publicado por un servidor por primera vez en Rockthebestmusic (11 de marzo de 2011)].


Ángel Carrasco Sotos

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1 comentario:

  1. La genialidad de usar dos actrices para un solo roll en "ese oscuro objeto del deseo" merece 10 puntos, ademas es una gran pelicula.

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