ZEPPELIN ROCK: JOHN NORUM - TOTAL CONTROL (1987): Crítica review

sábado, 31 de octubre de 2026

JOHN NORUM - TOTAL CONTROL (1987): Crítica review

 

por Rockología (@RockologiaTwit)
del blog Rockologia


Misterioso, sorpendente es, al menos, que un músico abandone una banda en plena ola de éxito. Quizá John Norum no se imaginó el pelotazo que acabaría pegando el álbum The Final Countdown (1986) en el planeta Tierra o precisamente por eso decidió escaparse del amparo de Europe para volar por su cuenta. Lo cierto es que no fue una cuestión de "desavenencias musicales" exclusivamente; también de problemas con el reparto de los royalties, la relación con el manager, por entonces, de la banda sueca, y las perspectivas de futuro. Por otro lado, si tu padrastro es un directivo importante y productor de la compañía que te ampara, hay menos miedo al salto. Con todo, John Norum decidió dejar Europe en octubre de 1986 con el disco en pleno ascenso. Y de inmediato tuvo firmado un contrato para grabar tres álbumes con la misma compañía, CBS, en Suecia.



Así, con cierta urgencia por sacar un producto (aprovechar el tirón, vaya), reclutó a un antiguo colega, Marcel Jacob. La historia de Jacob, y de cómo acabó aquí, es interesante. Comenzó como bajista en la primera banda de Yngwie Malmsteen, Rising Force; tras un par de años se unió al embrión de Europe, que, por entonces, se hacían llamar Force. Marcel se fue finalmente con Malmsteen a grabar su debut en solitario (Marching out, 1985), pero duró poco en la banda. Cuando Norum le llamó estaba más que disponible. Juntos compusieron en poco tiempo la mayoría de las canciones del álbum, tirando de maquetas del propio Jacob. Usaron de dos canciones de compositores externos para completar los diez cortes del álbum.

El propio padrastro de Norum, Thomas Witt, lo produjo mano a mano con el guitarrista y la ayuda de Pet Blom, quien también tocó los teclados. Reclutaron al batería Peter Hermansson y al cantante Göran Edman para encargarse de tres canciones. Grabado en Estocolmo, se publicó en octubre de 1987, casi a la vez que el último single ("Cherokee") de The Final Countdown. El título, Total control, ya nos indica qué pretendía hacer John con su música, algo que en una banda, quizá, no podía hacer. Tener el poder.



Abre un fantástico solo de Norum la canción "Let me love you", para cantar él mismo sobre una batería machacona "looking at my picture/on your wall/just like a thousand times before". Ámame que me dejo, vaya. Un corte muy al estilo Gary Moore de Run for cover (1985) con buena presencia de los teclados y excelente solo. Eso es una tónica de todo el disco, el gran trabajo del guitarrista. Además de poseer una voz agradable, que mantiene excelentes melodías, técnica, pero poco explosiva. Quizá por ello reclutó a un cantante con algo más de registro para "Love is meant to last forever", un corte rápido, donde la melodía de las guitarras (dobladas) se mezclan extraordinariamente con la voz. Lo cierto es que, tanto por composición como por producción, hubiera encajado en los discos anteriores de Europe. La balada, inevitable en aquellos discos de los ochenta, aparece a continuación: "Too many hearts" recuerda muchísimo a sus adorados Thin Lizzy, casi puede uno imaginarse a Phil Lynnot cantando aquí "see the fool inside me/breaking far too many hearts". Bonito, aunque nada espectacular. La intro de "Someone else here" nos devuelve al hard rock mamado de Lynnot y Moore con un fantástico estribillo. Esa sombra se diluye en  "Eternal flame", rápido, agresivo, recordando a lo que Malmsteen hizo en sus primeros discos, esta vez en la voz de Edman. De mis temas favoritos."Into the fire/into the eternal flame". El solo es de los más veloces y trabajados del disco.



La cara B comienza con el primer préstamo compositivo. "Back on the streets" está firmada por el guitarrista Vinnie Vincent, quien la grabó también en el primer disco de su banda, Vinnie Vincent Invasion. El regusto blusero del ritmo y el riff dan un toque distintivo a esta canción, con un buen equilibrio entre las guitarras y el apoyo del teclado. Edman canta de nuevo, con maestría. Una de esas canciones que se quedan grabadas. Por cierto, Göran conoció la canción unos meses antes, cuando la grabó en unas maquetas con el mismo Vincent. "Blind" mantiene el pulso heavy en la guitarra y el bajo y la voz de Norum intenta sonar más agresiva, con un rollo Glen Hughes; los cortes rítmicos y los adornos vocales en el puente y el estribillo redondean una buena canción. Menudo solo se marca este muchacho. "Law of life" fue otro préstamo, esta vez de Max Lorentz y Mats Lindfors. Lorentz mete un Hammond en un corte más pausado, de marcado tono melódico, con un rollo rítmico pegadizo. Como curiosidad, Jacob y Lindfors formaron la primera versión de Talisman, juto a Jeff Scott Soto. El guitarrazo a doble mástil con que abre "We'll do what it takes together" y el estribillo brutal son de lo mejor de este Total control; una letra de cierta rebeldía y queja: "dreaming of a better world/fighting for the children/screaming or we won't be heard". Quizá también de las mejores interpretaciones vocales de Norum. Cierra el disco el instrumental "In chase of the wind", de guitarra acústica preciosa y un largo solo con el que John redondea una obra nada ambiciosa, pero muy bien ejecutada. 



La banda se fue de gira por Escandinavia y parte de Europa con Edman, Jacob, Hempo Hilden a la batería y Mats Olausson a los teclados, finalizando en el Hammersmith casi un año después. Vendió bien en Alemania, Japón y Suecia (disco de platino), donde ganó todos los premios posibles. John Norum se había convertido en el chico de moda por allí. 

Tras eso, intentó formar una banda con Glen Hughes, por entonces bastante perdido en sus adicciones, que no llegó a ninguna parte, y aceptó la oferta de Don Dokken para participar en su primer álbum en solitario, Up from the ashes (1990). No sería hasta 1992 cuando grabaría otro disco con su nombre, Face the truth, con (por fin) Glen Hughes. Pero esa es otra historia y ya será contada.

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