por Alberto Iniesta
del blog Discos
Él solo quería ser uno de los Strokes, y ahora mira la que le hemos liado. El pasado seis de enero Alex Turner, un tipo que no necesita presentación a no ser que hayas estado fosilizado durante los últimos veinte años, cumplió cuarenta años. ¡Venga, hombre, te has equivocado al sumar! Pues resulta que no, que aquel tipo con acné que presentó I Bet You Look Good On The Dancefloor diciendo aquello de “don’t believe the hype” ya va por la cuarta avenida. El pibe que inició junto a su amigo Miles Kane ese viaje musical que suena como si Scott Walker se hubiera subido a un DeLorean con parada en casa de David Bowie, el que nos ha cantado en más de una ocasión que las noches tienen algo que ya les gustaría a las mañanas, el que preguntaba como jugando a vacilarte si te podía llamar por el nombre de ella, el que se dejaba fotografiar junto al resto de la banda por Josh Homme con vistas al desierto mientras grababa un disco tan inmenso como infravalorado…
















