martes, 11 de febrero de 2014

The Wild Feathers (2013): Crítica del disco. Review


por Blue Monday (@BlueMonday1971)



En ocasiones, la mayoría, resulta muy complicado encontrar, hablando de rock, el punto exacto entre tradición y personalidad, ese punto en el que rendir tributo a los músicos que te han inspirado sin perder tu propia esencia. The Wild Feathers, unos chavales afincados en Nashville, una de las localidades americanas con más solera musical, parecen haber superado ese reto con The Wild Feathers, su álbum de debut publicado este mismo año 2013.


Ricky Young, voz y guitarra acústica, Taylor Burns, voz y guitarra eléctrica, Preston Wimberly, todo tipo de instrumentos de cuerda, Joel King, voz y bajo, y el baterista y percusionista Ben Dumas aunaron sus talentos procedentes de otras bandas de la escena local texana para confluir en los Wild Feathers, una banda que pese a su único álbum y su corta edad ya ha teloneado a mitos como Bob Dylan, Paul Simon y Willie Nelson.




Nada más y nada menos que Warner Bros. se hace cargo del debut de los Wild Feathers, y nada más y nada menos que el músico y productor Jay Joyce, a cargo de discos de Emmylou Harris o los Wallflowers, se encarga de producir un debut en principio destinado a la discográfica californiana Interscope Records y que afortunadamente terminaría lanzando Warner, con lo que eso conlleva. Joyce dotó a la banda de la fuerza necesaria para grabar aquellos temas que habían escrito, articuló la química entre sus miembros y grabó en vivo todos los cortes del álbum en una deliciosa mezcla de tradición y frescura.

Bob Dylan, Tom Petty, Neil Young, Eagles, Creedence Clearwater Revival, Allman Brothers Band...todos están en el debut de los Wild Feathers. Como la propia banda dice su música es una extraña mezcla entre Led Zeppelin y The Band, con toques de Ryan Adams salpicada por los Rolling Stones en su versión country de los 70. Curiosa declaración de intenciones que se confirma ya desde la primera escucha del disco.

Algo de distorsión y sutiles efectos de guitarra para fabricar una dinámica poción de country emotivo, folk, blues, rock sureño y rock and roll con el único propósito de llegar a lo más profundo de quien escuche su música. Inmensas armonías vocales que residen en la fuerza del trío vocal compuesto por Young, Burns y King, cada uno con su propio estilo, anclado a sus raíces por el multiinstrumentalista Preston Wimberly y por la hábil solidez del baterista y percusionista Ben Dumas, en una memorable muestra de las mejores guitarras, trabajo en el que en casi todos los cortes se aprecia la mano de Wimberly, un nuevo talento que seguramente va a dar mucho que hablar.




"The Wild Feathers" abre con el potente riff de inicio de "Blackwood Company", un trallazo de ritmo trepidante e hipnótico y psicodélico cambio de ritmo. Después "American", una auténtica declaración de intenciones con guitarras de aire nostálgico y exploración de raíces sureñas de aroma a la Allman Brothers Band, sobre todo en la percusión de la psicodélica y espacial ruptura.

Las guitarras funky de "I Can Have You" desembocan en clásicos estribillos sureños mientras un excelente órgano añade texturas antes de un breve solo distorsionado. A continuación "Tall Boots", excelente tema teñido de guitarras acústicas y grandes voces, fiel ejemplo del rock clásico americano, con órgano y piano, este último de cierto aire a Nicky Hopkins.

Saborazo a John Fogerty para "The Ceiling" en un inicio que torna en un poderoso y casi épico estribillo, con el banjo aportando ese aire a pradera y a sur, antes de una ruptura que sumerge en un confortable estado de placidez. Luego la fabulosa "Left My Woman", de inicio acústico y portentoso trió vocal que desemboca en un temazo de rock sureño, con breve solo de órgano y excelente solo distorsionado que dota de empaque al tema antes del acertado final vocal.

"I'm Alive" explora los ritmos del garage sesentero y ofrece un destacado final con interludio acústico y armónica antes de que "Hard Wind" recupere de nuevo la tradición americana. Magníficas guitarras soportadas por la gran percusión de Ben Dumas que vuelve a recordar a la Allman Brothers Band. Después gran momento con "If You Don't Love Me", un precioso tema acústico en el que el órgano proporciona deliciosos toques psicodélicos.

"Hard Times" es otra de las claves de "The Wild Feathers". Un inicio acústico y unas armonías vocales evocan a Buffalo Springfield antes de que el corte se enfrasque en los clásicos sonidos de los Black Crowes conducidos por un genial piano. La ruptura y el solo aceleran el tema antes de recuperar su esencia, y cuando parece que todo ha concluido se vuelve al formato acústico y la percusión en una especie de "Midnight Rider" de la Allman Brothers Band. Probablemente el mejor tema del álbum.

También es bueno "Got It Wrong", un tema en el que destaca la interacción entre las guitarras acústicas y las eléctricas en otro acertado tributo al rock clásico americano, otra vez con geniales armonías y apropiado sonido de órgano. "How" cierra el debut de los Wild Feathers con un conmovedor inicio de piano y con de nuevo una inspiradora voz.




Un álbum sorprendente, atractivo y absolutamente representativo de ese género que se dio en llamar americana. Por supuesto se han basado en sus ídolos y en la tradición de su música, y sus letras evidentemente no tienen la potencia de aquellas grandes composiciones, pero acaban de empezar, y con la suficiente dosis de madurez están destinados a ser una de las grandes bandas clásicas estadounidenses en los próximos años.

©Blue Monday

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