lunes, 18 de mayo de 2015

Crítica del libro de Billy Idol "Dancing With Myself" (Touchstone Books, 2014): Su autobiografía



por TheOutlaw76 (@TheOutlaw76)
del blog THE OUTLAW




Billy Idol explica en primera persona el auge, caída y resurrección de un icono punk (según se define él) así como sus aciertos y errores como músico y persona. Nos muestra una época musicalmente fascinante y cómo llegó a lo más alto de los charts con su mezcla de Pop, Rock y Dance de grandilocuente producción y flamantes guitarras.


El punto de partida del libro es el aparatoso accidente de moto que casi lo deja postrado en una silla de ruedas. Hasta siete operaciones fueron necesarias para salvarle la pierna. Como consecuencia Idol cortó de golpe con el descomunal consumo de drogas y alcohol que aun arrastraba desde los días del mega exitoso Rebel Yell .

Rebel Yell, el bourbon preferido de Keith Richards

Especialmente interesantes resultan los capítulos iniciales en los que explica cómo, en la convulsa Inglaterra de finales de los 70s, consigue canalizar toda su rabia e ira juvenil a través de la música con sus Generation X. Junto a un puñado de colegas, con los que comparte las mismas inquietudes musicales e ideológicas, consiguen arrancar el Roxy (templo londinense del punk) por el que pasarían sus Generation X, The Clash, The Jam, The Damned y Sex Pistols entre muchas otras icónicas bandas del género. Según nos cuenta allí nacieron los pogos (gracias a Sid Vicious) y la tradición de intercambiar salivazos entre banda y público (cortesía de Captain Sensible).



Idol relata con emoción y excitación como vivió de cerca una escena musical que a muchos de nosotros nos hubiese gustado vivir. En aquellos años era un joven ávido de rock’n’roll y emociones fuertes, que experimentaba con todo tipo de sustancias al margen de la legalidad y asistía a infinidad de conciertos: unos primerizos Black Sabbath, The Beatles, Jimi Hendrix, Uriah Heep, The Bluesbreakers, Led Zeppelin o John Mayal entre un largo etcétera.

Su desembarco en América, tras la disolución de Generation X, tampoco tiene desperdicio con un "inocente" Idol asistiendo maravillado a las adrenalínicas descargas de MC5, Iggy Pop o Lou Reed. Es en New York donde conoce al productor Keith Forsey y al virtuoso guitarrista Steve Stevens, quienes forjaron, junto a Idol, ese característico y pegajoso sonido 80s que lo llevó a reinar en la todopoderosa MTV.



En aquellos años Billy Idol consiguió codearse con muchos de sus ídolos musicales, como Ron Wood, con el que entabló una gran amistad. Fue Wood quien lo invitó a la fiesta con el resto de The Rolling Stones, de la que salió con la inspiración para su éxito más sonado. Mientras Billy hablaba distendidamente con Mick Jagger y Keith Richards le llamó poderosamente la atención el nombre del bourbon que ambos compartían. La etiqueta de la botella rezaba “Rebel-Yell Southern Mash Bourbon” y Billy pensó que ese sería un nombre genial para su próximo álbum, así que les preguntó si los Stones utilizarían ese nombre para alguna futura canción. Mick y Keith, un tanto sorprendidos, respondieron que no y así fue como ese bourbon acabó dando nombre a "Rebel Yell", uno de los temas definitivos de Billy Idol.

A lo largo del libro Idol se justifica reiteradamente sobre su salto de punk underground a convertirse en ídolo teenager multiventas. Según él siempre ha conservado ese espíritu punk y rebelde de sus inicios, que lo ha llevado a buscar y experimentar nuevas tendencias y sonoridades aportándole éxitos y alguno fracaso (Cyberpunk).

El libro, como suele pasar con la gran mayoría de autobiografías rockeras, es un compendio de clichés del rock'n'roll way of life, la mayoría de las veces tan superficiales como el propio personaje creado por William Michael Albert Broad (nombre real de Billy Idol).




Está claro que Billy Idol siempre se ha preocupado tanto de su peinado como de su carrera musical, pero no se puede negar que tiene clase, resulta un tipo simpático y siempre se ha sabido vender muy bien. Así que pinchad de nuevo Rebel Yell, levantad el labio superior y, puño en alto, gritad aquello de "more more more"!!


©TheOutlaw76

2 comentarios:

  1. si o veo un día en español lo compro... es así, cursi pero simpático... en fin, querible... salu2...

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  2. El redactor le dice superficial, otro le dice cursi.. Quisiera ver quienes carajos son Uds..

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