domingo, 16 de marzo de 2014

Microrrelatos - Cosas en los bolsillos (18): Rex


Para King Piltrafilla

Rex

Llevaba siglos sin hablar con nadie. Con nadie desde aquel desafortunado naufragio, barruntado en todo caso por el brujo urbanita, y más aún producto ineludible de su maldita estrella. Arrojado definitivamente a esta puta isla diminuta y helada en la que cuatro pertrechos y una caña le habían convertido en un eterno y analfabeto moribundo con trazas de jipi pordiosero y clochard sin ínfulas. 

En realidad no hacía tanto tiempo, pero sí seis o siete años, de cuando aquel rey recio y bizco con vestimentas de pulgoso jevirrón de pelo largo y planchado y cabeza ahuevada lo recibió sentado, en el interior de su propia cabaña, y que vino a revelarle que en realidad no era un rey (y mucho menos un heraldo), sino un profesor de Secundaria simpatizante del calvinismo que prefería regresar a Barcelona en la moto que había dejado aparcada en la puerta, antes que quedarse a charlar con ese imbécil que había olvidado incluso sacarle una cerveza: él.

©ÁCS


10 comentarios:

  1. Estoooo... ¿si no digo gracias quedaré como un desagradecido? :D

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  2. No, hombre, en serio jajajaja, muchas gracias. ;D

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  3. A usted por todo. Espero que (algo) le haya gustado.

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    1. Sus relatos siempre me gustan. Algunos incluso mucho. En este no tengo claro si soy el imbécil, el jevi pordiosero o el profesor de secundaria, pero me ha hecho ilusión ugual. Lo que pasa es que, siendo un pitufo gruñón, no podía por menos que hacer el comentario negativo que -seguramente- esperaba usted. ;))

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  4. Agradecidas sus palabras, la expongo: Ni usted es pordiosero ni es usted un imbécil. Eso que lo tenga bien claro, jaja. Ya sabe que este relato de ficción (claro) parte de un sueño en el que recreé una falsa escena en que alguien que mi cerebro relacionó con usted sin parecerse en nada identificó. Pero evidentemente su Majestad como persona real no responde a ninguno de los adjetivos que a este personaje ficticio que nació de otra ficción yo como humilde plumilla le he otorgado. Con lo que sí se tiene que dar por aludido es con el nombre que figura en la dedicatoria. Ese sí que es Usted.

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  5. Coño, hasta ahí llego. De pensar que me estaba faltando le hubiese enviado a mis ejércitos. Ríase de Prostitutin.

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  6. "No tengo claro", decía su Majestad. Yo por aquí, intentando aclarar cualquier duda.

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  7. Respuestas
    1. No dicen que lo bueno, si breve...
      "Amén" resume todo: el micro, el diálogo entre dos majestades y no podía enturbiar tanta armonía.

      Un besazo.

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