domingo, 8 de diciembre de 2013

Rosendo - Torrevieja (Alicante), 05/12/2013: Crónica y setlist del concierto

(Foto de Ana Espinosa, como las del resto de la crónica)

por Tatiana Ramone
@TR3317


De nuevo estoy aquí tras un largo periodo sin dar señales de vida inteligente (¿?) por estos sacrosantos lares. Como en breve tendré que encerrarme en mi caverna para estudiar, he preferido hacer la vuelta a casa antes de Navidad. Otra razón por la que os escribo ahora es por no dejarlo para el año que viene y acabar así hablando de cosas antiguas, cosa que hago a diario. Y aunque el acontecimiento en sí es histórico, os lo quiero trasmitir en fresco, o en caliente (no se me malinterprete… que ya os empiezo a conocer, ¡bribones!).


Hoy vengo a hablaros de primeras veces. Seguro que tenéis un montón de primeras veces guardadas en vuestra quijotera. La primera calada a ese piti al que te invitó a probar un colega, la primera birra, el primer beso, la primera cita y puesto que nos enrollamos… el primer polvo.

No vengo a contaros nada de lo anterior porque ni fumo, ni bebo cerveza (para deshonra del gremio) y de lo demás me reservo comentarios. Hoy, queridos niños, vuestra mami os va a contar su primer concierto de Rosendo.

Hacía meses que, leyendo la prensa, supe que el carabanchelero más ilustre se daba un paseo por mis dominios. Mentira me parecía pero enseguida traté de buscar acompañantes para ir a verlo.

Rosendo compartía cartel con Mago de Oz. Debía de buscar a una persona a la que le gustasen los Mago ya que por desgracia la inmensa mayoría de personas de mi edad ignoran a los clásicos. Al final la encontré…



Total, que compramos las entradas dos semanas antes y allá que nos fuimos mi amiga, su novio y yo.
He de decir que llegamos tarde y sí... Rosendo tocaba en primer lugar. En nuestra defensa diré que el ayuntamiento de Torrevieja dedica poco esfuerzo en señalizar sus términos y mucho en clonar urbanizaciones para guiris. Aquí tenemos todos los ingredientes para equivocarnos y dar unas cuantas vueltas de más.

Nada más bajar del coche puse la oreja y dije… ¡mierda, ese es Rosendo! Efectivamente, sonaba "Al lodo brillo" y al parecer llevaba unas cuantas de su nuevo trabajo, convertido ya en imprescindible. Una, que no se quería perder más de lo que allí se cocinaba, entró al recinto corriendo y lanzándole la entrada al segurata.

Tomamos posiciones y las siguientes fueron "Vergüenza torera" y "Muela la muela". No hacía falta rebuscar mucho para ver que Rosendo conservaba un directo impecable y la calidad que le caracteriza. Cada nota, cada estrofa, cada verso y cada palabra engarzadas cual maquinaria de relojería suiza. El reloj se completaba con el batería Mariano Montero y el bajista Rafa Vegas. Un trío espectacular que hizo que más de una vez el objetivo de la cámara de mis amigos me pillase con cara de tonta siguiendo el ritmo de esos tres fenómenos.



También tuve tiempo de analizar bien al público allí concentrado. Había de todo, y, como es normal, la chavalería se había movido más por Mago de Oz que por Rosendo. A excepción de algunos, todo hay que decirlo. Estaba claro que para estos imberbes Rosendo no era un desconocido, pero solo coreaban las clásicas, "Agradecido", el "Maneras de vivir" de Leño y otros más aventajados chapurreaban el "Flojos de pantalón".

Y si por casualidad sabían de la existencia del nuevo disco me juego un dracma, que son seis óbolos (no olvidéis esta lección chicos), a que era porque lo ponía en los carteles. Luego estaban los de la vieja escuela, que son con los que más puedo simpatizar. De estos vi caras de satisfacción, ojos que quizás recordasen aquel primer concierto de Leño al que acudieron y sobre todo… canas melenas agitándose con la elegancia de la experiencia. Algunos de estos también se quedaron a Mago de Oz, pero la tónica general es que saliesen y entrasen al pabellón desesperados o que directamente decidieran retirarse, mostrando así su gran fidelidad al maestro.




Hicieron bien en marcharse, puesto que Mago de Oz dejó mucho que desear. Uno de los grandes errores de la organización fue la decisión de sacar a Rosendo en primer lugar. ¡Sirvieron el plato fuerte en los entrantes y los entrantes en lugar del plato fuerte! Así no me extraña que más de uno pillase una indigestión. A ver, los chiripitifláuticos actuaron después que Rosendo y eso ya era un nivel que no iban ni a poder rozar. Nada tiene que ver que no me guste Mago de Oz, pero considero que a pesar del gigante que les había precedido podían haber ofrecido un espectáculo con algo más de decencia. Y sí, hablo de decencia porque el guitarrista tuvo la osadía de marcarse los conocidísimos primeros acordes de "Nothing else matters"… para que así los niñitos viesen cuán haevy eran. De ellos lo que más se podía salvar eran las partes instrumentales pero en cuanto el cantante hacía acto de presencia su voz se veía inmersa en una lucha pírica por no ser engullida las guitarra, flauta, violines y demás artificios.

Tras la ocurrencia del guitarrista, salimos del recinto entre otros motivos porque al día siguiente las dos amigas teníamos una cita con los estratos, la campaniense A y con John Wayne que en sus ratos libres hace de arqueólogo profesional.

Estas fueron las peripecias de mi primera vez con Rosendo y espero que se sucedan muchos más.

Este fue el set list de Rosendo que pude escuchar:

Salud y buenos alimentos
Flojos de pantalón
Majete
Agradecido
Maneras de vivir
Qué desilusión
Masculino singular
Pan de higo
Muela la muela
Vergüenza torera
A dónde va el finado


Aquí os dejo un vídeo del concierto que Ana Espinosa compartió en la página de Facebook. Escultura de Rosendo en Carabanchel ¡ya!



Y por cierto, si queréis leer mi crítica de Vergüenza torera, solo tenéis que pinchar aquí.

©Tatiana

4 comentarios:

  1. Buen trabajo, Tatiana. Te voy a nombrar reportera oficial del reino. Esperemos que lo lea también Rosendooooo!

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  2. Jajaja gracias jefe ! ^^ estaría encantada de recorrerme la geografía española cubriendo conciertos.Sería el mejor trabajo del mundo. Me consta que a Rosendo no le va mucho la tecnología pero si le llega estaría más que satisfecha. Otra cosa , se podría estirar usted y mandarnos unas cestas navideñas a todos sus colaboradores no? para evitar visitas inesperadas como las del señor Scrooge digo ...
    Es broma capitán , es usted genial ! ( peloteo al jefe como en las mejores empresas )

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  3. Quien tiene que enviarnos unas cestas es el mismo Rosendo, al menos al administrador general de este espacio, jajaja. Por cierto, le contaré, pequeña Tatiana, que me encanta el peloteo ;) (Gracias a ti; esperemos que para la próxima entrada no transcurra tanto tiempo).

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  4. Eso eso ! que Rosendo se deje de tanta salud y buenos alimentos y que nos envíe un buen jabugo 5 jotas ajajajjaja ya sabe que me encanta pasarme de vez en cuando y si puedo siempre estoy dispuesta a hacer un poco más grande esta casa ^^

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