ZEPPELIN ROCK: LAS MEJORES PELÍCULAS DE GUERRA DE LOS AÑOS 60 - EL MEJOR CINE BÉLICO DE LA DÉCADA

domingo, 7 de junio de 2020

LAS MEJORES PELÍCULAS DE GUERRA DE LOS AÑOS 60 - EL MEJOR CINE BÉLICO DE LA DÉCADA

Lawrence de Arabia.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC



Como en la década anterior, el cine bélico se dispara hacia la segunda mitad, como podréis comprobar por las fechas. Es curioso lo de la memoria, ya que pensaba que estaría más poblada de títulos míticos. Eso sí, aunque tenemos reflexiones de todo tipo, el cine bélico de estas décadas es más franco, más directo, presentando el heroísmo y sus implicaciones, el aspecto más vistoso y atractivo de la guerra, si esta los tuviera, centrado en sus valores positivos, antes que lanzar una mirada antibelicista, como es la tendencia en la actualidad, concepción que iría variando poco a poco. Ahora todo o casi todo el cine bélico es antibelicista.

La infancia de Iván.

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Las mejores películas de guerra de los años 60
(el mejor cine bélico de la década)


36 HORAS (1965), de George Seaton. 

Adaptación de una historia de Roald Dahl, es un entretenido thriller con un planteamiento inicial muy original y atractivo. Merece la pena.


¿ARDE PARÍS? (1966), de René Clément. 

Con guión de Coppola y Gore Vidal, Clément retrata la liberación de París por las fuerzas aliadas. Muy buena cinta.


DOCE DEL PATÍBULO (1967), de Robert Aldrich. 

Obra maestra del bélico. Aldrich tenía para todos los géneros. Un reparto inigualable, una historia magnífica, una narrativa perfecta, una integración de elementos magistral…





EL ATAQUE DURÓ SIETE DÍAS (1964), de Andrew Marton. 

Muy buen título bélico, poderoso y reflexivo, ambientado en las batallas entre americanos y japoneses en la 2ª Guerra Mundial, en Guadalcanal. Una pequeña joya injustamente olvidada.


EL CORONEL VON RYAN (1965), de Mark Robson. 

Aceptable, entretenida y cumplidora cinta bélica de Robson. No es ningún referente, pero si te gusta el género no te decepcionará.


EL DESAFÍO DE LAS ÁGUILAS (1968), de Brian G. Hutton. 

Estupendo bélico protagonizado por Clint Eastwood y Richard Burton ambientado en la 2ª Guerra Mundial. Satisfará a los fans del género.


EL DÍA MÁS LARGO (1962), de Andrew Marton, Bernhard Wicki, Ken Annakin. 

Detalladísimo retrato de todo lo que fue la preparación y gestación de El Desembarco de Normandía. Un película larguísima, con un reparto increíble y que merece mucho la pena.


EL PUENTE DE REMAGEN (1969), de John Gillermin. 

Una batalla decisiva por un punto estratégico clave. Ambientada en la 2ª Guerra Mundial, hacia su final, es un competente trabajo de Guillermin.


INFIERNO EN EL PACÍFICO (1968), de John Boorman. 

Como ocurre con muchas, no es exactamente un bélico, pero me resulta muy atractiva como para dejar de meterla aquí. Un escenario; una isla; un conflicto, en off, la 2ª Guerra Mundial; dos actores, Lee Marvin y Toshiro Mifune y un buen director. Con tan solo esos mimbres tenemos una película realmente estupenda. Obra entretenidísima y metafórica sobre el absurdo de la guerra y el problema de la incomunicación, la necesidad de contacto y afecto personal y como el ser humano abstraído de las circunstancias históricas, sociales o culturales que lo rodeen, inmerso totalmente en su individualidad, está condenado a entenderse con el resto, incluso sin compartir idioma.


INVASIÓN EN BIRMANIA (1962), de Samuel Fuller. 

Un gran bélico, no muy valorado, de Samuel Fuller. Realista y contundente, un trabajo que merece reivindicarse.


LA BATALLA DE ARGEL (1966), de Gillo Pontecorvo. 

Una cinta que retrata los orígenes, el desarrollo y la conclusión de este conflicto con gran precisión y acierto. Un gran documento.




LA BATALLA DE INGLATERRA (1969), de Guy Hamilton. 

Épico título británico sobre el combate aéreo entre Inglaterra y Alemania en la 2ª Guerra Mundial. Buenas escenas de combates aéreos.


LA BATALLA DE LAS ÁRDENAS (1965), de Ken Annakin. 

Correcto bélico que seguro satisfará a los buenos seguidores del cine de guerra clásico.


LA CONDICIÓN HUMANA III: LA PLEGARIA DEL SOLDADO (1961), de Masaki Kobayashi.

Tercera entrega de la impagable trilogía de Kobayashi, un remate ejemplar para una de las mejores sagas de la historia del cine.


LA INFANCIA DE IVÁN (1962), de Andrei Tarkovsky. 

Gran obra de Tarkovsky, uno de los más grandes realizadores rusos, de corta pero excelsa filmografía. Es la primera gran obra del realizador, sensacional. La infancia en un mundo putrefacto.


LA ÚLTIMA CARGA (1968), de Tony Richardson. 

La Guerra de Crimea pasada por el tapiz del Free Cinema. Tremendo y significativo retrato de la locura prepotente.


LA VERGÜENZA (1968), de Ingmar Bergman. 

Una cinta bélica de Bergman. Y absolutamente descarnada, sin recursos retóricos ni licencias artísticas. Muy notable.




LAS ÁGUILAS AZULES (1966), de John Guillermin. 

Un bélico que tiene su mayor interés en las batallas aéreas, así como en la descripción del uso de los héroes como método de propaganda. En el reparto George Peppard, Ursula Andress y James Mason.


LAWRENCE DE ARABIA (1962), de David Lean. 

Obra maestra de David Lean. Pocas veces la épica aventurera llegó tan lejos. Una epopeya gigantesca que narra las vivencias de T. E. Lawrence. Otro de esos títulos indispensables para todos los cinéfilos.


LOS CAÑONES DE NAVARONE (1961), de J. Lee Thompson. 

Un espectacular reparto para un clásico del cine bélico. Entretenida, bien realizada, mejor interpretada… Indispensable para todo fan del género.




LOS DESESPERADOS (1966), de Miklós Jancsó. 

Notable cinta húngara sobre los hechos acontecidos durante el levantamiento que lideró Kossuth.


LOS HÉROES DE TELEMARK (1965), del Anthony Mann. 

No es una joya, pero sí una correcta y competente cinta bélica, género que entregó muchos títulos este año.


LOS ROJOS Y LOS BLANCOS (1967), de Miklós Jancsó. 

Cinta húngara ambientada en la Revolución Rusa, un título más que notable que seguro muchos no conoceréis por su procedencia. Buena dirección.


MORITURI (1965), Bernhard Wicki. 

Buena muestra de cine bélico, otra más este año. Gran duelo entre Brando y Brynner en esta tensa historia de espionaje durante la 2ª Guerra Mundial.


OPERACIÓN WHISKY (1964), de Ralph Nelson. 

Simpática comedia con un desaliñado pero elegante Cary Grant al frente. No es de lo más brillante en la filmografía del actor, pero cumple sobradamente.


PRIMERA VICTORIA (1965), de Otto Preminger. 

Preminger se unió a John Wayne y Kirk Douglas para acometer este título bélico efectivo. Un gran trío para una película apreciable.


¿QUÉ HICISTE EN LA GUERRA, PAPI? (1966), de Blake Edwards. 

Divertida comedia de Edwards ambientada en la 2ª Guerra Mundial. Un agradable divertimento que hará pasar un buen rato.


RED ANGEL (1966), de Yasuzo Masumura. 

Obra maestra del cine japonés de un director que os sonará poco, Masumara. Merece la pena sumergirse para conocer a ese ángel con alas de enfermera que atiende heridos y sana la inhumanidad de la guerra.




REY Y PATRIA (1964), de Joseph Losey. 

Prima hermana de “Senderos de Gloria” de Kubrick, con la que tiene muchos puntos en común, es un efectivo alegato antibélico del siempre estimulante Losey.


ZULÚ (1964), de Cy Endfield. 

Una de aventuras bélicas, épicas y heroicas, con la guerra entre los zulús y los británicos en 1879 como contexto. Es uno de los primeros papeles reseñables de Michael Caine.

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