lunes, 19 de febrero de 2018

Dry River - La Burbuja, Castellón, 16/02/2018: Crónica del concierto y reportaje fotográfico




Orgullo en la Plana

Texto de Apu
Fotografías de Sisco Clement



Se palpa en el ambiente que no es una noche normal. Se llena la sala “La Burbuja” de gente diversa, de diferentes gustos y diferentes edades, pero con un punto en común: Dry River. El grupo, en menos de un mes, ha dado saltos gigantescos: ha sacado un disco que cualquier banda de rock nacional quisiera para sí, el disco se ha colocado entre los 50 más vendidos de España y vendieron todas las entradas del concierto del viernes en un tiempo récord. Que miembros de grupos tan diferentes como Guilles, Lèpoka o Lagarto Spock se esfuercen por ocupar lugares en las primeras filas de este concierto indica el grado de admiración que en la capital de la Plana hay por la banda del Riu Sec.




Cesa la música del DJ, se ilumina el escenario y con una versión de cuerda de “Fundido a Negro” de fondo, los actores Marc y Fanfi vestidos de smoking y en perfecto valenciano, nos sitúan en el año 2038 para presentarnos a la banda que “va crear el disc que va canviar la història”. Con la música de cuerda todavía de fondo, aparecen los seis músicos vestidos en traje de color grana siguiendo el concepto del nuevo álbum. Termina la música de cuerda y, ahora sí, estalla “Fundido a Negro”, la calidad del sonido y la interpretación son buenísimas, las 250 personas del público saltan, bailan y corean una canción que solo han tenido 15 días para conocer. Los seis músicos demuestran que en disco son buenos, pero que en directo todavía son mejores: la presencia del grupo es muy buena, el aporte de los actores vestidos de negro con máscaras de gas completa el cuadro y Ángel Belinchón nos demuestra que eso de necesitar un par de canciones para calentar no va con él. Pocas veces (o ninguna) hemos visto a un grupo de Castellón empezar con una canción tan complicada y tan bien resuelta. La declaración de intenciones ya está sobre la mesa y el público completamente entregado.




Sin tiempo a pestañear nos vamos a El circo de la Tierra con “Pequeño Animal”. Gran parte del público la canta de principio a fin y el tema es interpretado con soltura en toda su complejidad. Bajo el mando de Ángel los seis músicos paran y arrancan la canción a su antojo y la conexión con el público es espectacular. El ambiente ya está caldeado, Dry River ha demostrado que han venido a darlo todo, que esta es su GRAN gira y el público demuestra que está ahí para divertirse, pero también para apoyarlos. Se nota en el ambiente el sentimiento de que el éxito de este grupo sería, en parte, el éxito de todo el rock de Castellón.




Entramos en un tema versátil de 2038 (¿y cuál no lo es?, pensará alguno). “Rómpelo” es una canción que tiene de todo: baterías complejas, solos y riffs de guitarra de primer nivel, una base rítmica que va más allá de estilos, voces de todos los tonos y timbres y una larga cantidad de instrumentos y sonidos. Pero lo mejor de esto es que se consigue un tema complejo, pero a la vez bailable y pegadizo, algo solo al alcance de grupos geniales. La interpretación es estupenda y el público a estas alturas ya ha bailado metal, funky, algún estilo más y en definitiva ninguno en concreto. Acompañada de una letra profunda a más no poder, esta canción es una de las más disfrutadas del concierto.




“Frascos Vacíos” nos proporciona un momento melancólico. Prácticamente todos los asistentes conocen y cantan la maravillosa letra de esta balada del segundo álbum. La canción que ya de por si es muy emotiva, consigue un grado más alto con la interpretación de los actores que acompañan el directo de este grupo.

Cambiamos de tercio otra vez y nos ponemos discotequeros y bailongos con “Me Pone a Cien”. Las luces de la sala acompañan y durante unos instantes parece que estemos en “Estudio 54”. Pero este grupo no deja de lado todas sus influencias ni la complejidad en ningún tema. Incluso en el más discotequero, los múltiples estilos se suceden y consiguen un mezcla divertida y variable que va más allá del fa mayor.




A estas alturas, el público ya se ha adaptado y ya asume que todas las canciones del concierto van a ser complejas, así nos llega un tema de rock progresivo que a cualquiera que lo analice le sorprende y le hace crecer el entusiasmo por este grupo. “Camino” es sin duda, una de las composiciones progresivas de más alto nivel en nuestra música.

La lenta “Al otro Lado” nos hace bajar el pistón, pero para nada se pierde el hilo de una interpretación que sigue dejando boquiabierto al personal. Nos proporciona un momento de relax para apreciar más si cabe lo que sigue a este estupendo tema que nos muestra el lado más blues del grupo.




Para mí los siguientes minutos fueron el clímax del concierto. Se interpreta un popurrí que se debe calificar como los momentos Dry Theater. Iniciamos un viaje alrededor de los sonidos más progresivos de la banda con “Perder el Norte” que de manera magistral se funde con los discursos políticos de “Rosas y Gaviotas”. En la parte más dura de la canción entra la parte más heavy de “Peán” (el mejor tema del último disco en mi opinión). Damos otro salto para introducirnos en “¿Cuánto Vales Tú?” para volver otra vez a “Peán”. Al terminar el popurrí lo único más grande que los aplausos y los vítores del público, son las sonrisas de los seis músicos que acaban de hacer soñar a todos los asistentes.




Pero para que no se nos olvide que un concierto de Dry River es sobre todo una fiesta, volvemos a bailar, saltar y cantar con “Irresistible”. Marc y Fanfi nos hacen seguir su coreografía y las risas y el buen rollo lo copan todo.

Continuamos con uno de mis temas favoritos y como nada puede ser perfecto, aquí es donde encuentro el único “pero” del concierto. “La Mujer del Espejo” sonó bien, pero pienso que la hemos oído mejor en otras ocasiones. Cabe recordar que es el primer concierto de la gira y seguro que todo mejorará.




“Bajo Control” hace que los más metaleros se lo pasen en grande y como no, el grupo nos anuncia el final con “Con la Música a Otra Parte” con la que finaliza también 2038.

Aunque seguro que no hubiese hecho falta, Marc y Fanfi alientan al público para que pidamos más. Cuando la banda vuelve se hace el silencio al escuchar las primeras notas de piano de “Me Va a Faltar el Aire”. La emoción que provoca esta canción, con su piano, su letra, el solo de Carlos Álvarez y todos sus elementos, me hace pensar que la banda ha compuesto su primer gran himno.

El country de “Cautivos” vuelve a animar la fiesta y “Traspasa mi Piel”, con los seis músicos y los dos actores pletóricos, es un final de fiesta más que digno para una actuación memorable.




Castellón siempre ha tenido grandes grupos de todos los estilos, pero para este humilde espectador, Dry River supera todo lo que hemos visto hasta a hora. Si además sumamos que el sonido de “La Burbuja” es el mejor que tenemos y hemos tenido en La Plana, tenemos los ingredientes perfectos para que todos y todas los que amamos la música en esta ciudad estemos orgullosos de lo que está pasando. Poco a poco, el río se desborda.


Más imágenes del concierto:












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