sábado, 23 de septiembre de 2017

Jean-Luc Godard - Sympathy for the devil (1968): Crítica, unas notas


por Möbius el Crononauta




Resulta que en 1968, Jean-Luc Godard, el director de cine francés, se hallaba en Inglaterra para rodar su nuevo proyecto que finalmente sería abortado. Pues bien: aprovechando su estancia allí, el director quería rodar otro film radical y subversivo, siempre que pudiera contar con los Beatles o los Rolling Stones. Fueron finalmente estos últimos quienes se prestaron a aparecer en la película Godard, One plus one.



Las extrañas imágenes alegóricas del francés parecían ser demasiado para los músicos británicos, quienes en realidad no parecieron entender gran cosa. Durante un par de días Godard rodó a sus anchas en el estudio Olympic donde los Stones perfilaban el que iba a ser uno de sus temas más míticos, "Sympathy for the devil".




En último término lo que realmente importó fue el valor documental de las imágenes de los ensayos de los Stones: Mick Jagger enseñando los acordes de la canción a Brian Jones, Keith sugiriendo ritmos de samba, intercambio de impresiones, cigarrillos, jams con el baterista africano Rocky Dzidzornu, Brian Jones de nuevo, completamente aislado...




Cuando finalmente la canción quedó completada, el deseo de Godard de presentarla inacabada en la banda sonora fue frustrado por los productores, quienes basaron sus pretensiones en "diez millones de adolescentes en Estados Unidos". De hecho la película acabaría siendo retitulada como Sympathy for the devil.




Mick Jagger: "Godard tuvo oportunidad de cazarnos en dos noches muy buenas. Podría haber venido cada noche durante dos semanas y solo vernos mirándonos los unos a los otros".

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