domingo, 9 de julio de 2017

Crítica de la película "Wonder Woman" (Patty Jenkins, 2017): Review



por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC




Asombra el éxito obtenido por esta discreta película, al que sólo encuentro explicación desde los grandes altavoces propagandísticos y políticos que la han vendido muy bien, como la apología feminista del mundo de los superhéroes, algo en lo que, curiosamente, no pretende erigirse el título de Patty Jenkins.


De hecho, en ese aspecto, la película se maneja muy bien. No es nada dogmática, destacando por encima de todo su humanismo, su valoración de las personas, más allá de su sexo, poniendo ciertos ocasionales acentos en el machismo de la época como guiño inteligente. Tenemos mujeres y hombres valerosos, mujeres y hombres monstruosos, personas positivas o negativas, con sus luces y sombras (si bien es cierto que básicamente la creación de personajes se sustenta en el maniqueísmo), sin más subrayados.




Dos parejas antagonistas donde todos tienen valores y habilidades especiales.

Por lo demás, tenemos un aseado espectáculo que repite al dedillo la estructura y pasos de una cinta de superhéroes al uso sin salirse del guión y sin nada especialmente reseñable salvo la relación entre ambos protagonistas.

Las escenas de acción no son nada del otro mundo, cumplen su función y dejan algunos buenos planos, especialmente me gustan algunos picados generales que dejan ver bien todo de forma espectacular. Se abusa de la cámara lenta, pero en la falta de espectacularidad e imaginación general son el principal aliciente estético de esas secuencias.

Una heroína que pasa de la ingenuidad y la protección a tener una bofetada de realidad y coger el toro por los cuernos. Una heroína que deberá salir de su mundo para llegar al caótico de los humanos.




Una heroína que es una elegida, que entrenará para sacar su potencial, que nos presentará su universo con mucha mitología de por medio (Amazonas, Ares, Zeus…) y mucha mitología propia. Es interesante la extrapolación del dios de la guerra a la época moderna.

Una heroína educada en la dualidad, la de su madre Hipolita (Connie Nielsen) y su tía Antiope (Robin Wright), la pacífica y la guerrera, para forjar su carácter.

Una heroína que sufrirá una muerte dramática que la impulse a involucrarse. El relato del piloto expone a la heroína una realidad que le era ajena, una neutralidad ignorante e impuesta que acaba apelándola a actuar. Se agradece que el contexto no sea la 2ª Guerra Mundial, por manida, y vaya a la Gran Guerra.




Me desagradan, en cambio, las coincidencias excesivas, como ese momento en el entrenamiento donde Diana (Gal Gadot) muestra un poder especial ante las amazonas que no dará tiempo a asumir porque coincide, ¡qué cosas!, con la llegada del piloto americano y la invasión de la isla… Una invasión donde los alemanes pierden absurdamente su ventaja armamentística para ir a luchar cuerpo a cuerpo, pero ya se sabe…

Por cierto, ¿por qué las batallas se acaban cuando muere un personaje importante para que todos puedan hace pucheros, velarle o discutir? ¿Los enemigos se retiran al ver cumplido su misión de haber provocado una pérdida emocional en el héroe de la película (que a menudo no saben ni quién es)?

Lo mejor de la cinta es su pausada narrativa, que no incurre en precipitaciones ni apresuramientos, cuida las relaciones y mima a los personajes, maniqueos pero dibujados aceptablemente, al menos la mayoría de los principales, donde la relación entre Diana y Steve Trevor (Chris Pine) está muy bien tratada, con humor, química y tiempo bien medido (la escena del barco, la del baile, la de la conversación con él desnudo y orgulloso de su miembro…).




La parte central, de planteamiento y desarrollo, es más ligera, indagando en esa relación, presentando nuevos personajes, recurriendo al humor y escenificando el contexto machista de la sociedad londinense de la época, el contraste de culturas y estético, aspectos bien tratados sin subrayados ni acentos innecesarios. Una mujer que viene de un lugar donde sólo hay mujeres que cuestiona con su mera presencia el ordenamiento machista de los 40. Y la absurda burocracia y jerarquía militar.

La película se fragmenta en flashbacks, que acuden a la narración ocasionalmente, de hecho la propia historia central de la película sería uno.

Diana mezcla ingenuidad con sabiduría, y su ignorancia en ciertos temas derrumba prejuicios y desenmascara contradicciones. Su propio personaje cae en contradicciones tontas, pero es lo de menos. Su inocencia contrasta con la de su grupo de aliados, asesinos, mentirosos y contrabandistas.




El punto conceptual más flojo son sus apologías pacifistas, donde el discurso que llama la atención de Diana, pronunciado por sir Patrick (David Thewlis), no hay por donde cogerlo, chirría desde el primer momento y no tiene sentido. De hecho, el personaje cae desagradable ya en ese momento, si bien posteriormente pretenden redimirle. Es un acierto lo que se hace con este personaje al final, lo que redimiría también en cierta medida estas ideas.

Manida es también la idea de que la humanidad merece desgracias porque es muy mala y defectuosa… pero también capaz de grandes cosas…

Tampoco funcionan esos episodios casuales que sólo tienen la función de mostrar las habilidades de Diana de manera un tanto burda, como en la pelea del bar. En “Superman” había una fase donde se mostraban episodios de la actividad de Superman, pero perfectamente integrados con la narración, coherentes.




En las escenas de acción, que ya digo son convencionales y nada del otro mundo, desespera la actitud de los enemigos, y más contra un rival que se ve especialmente competente, corriendo con sus escopetas para intentar atizarla con la culata (sic) o para acercarse a medio metro para disparar…

Determinados diálogos resultan forzados e ilógicos, sólo aceptados por el público masivo ensimismado en la narración. Tiene narices que Ludendorff (Danny Huston) cuente y hable de ese modo a una desconocida en un baile…

Y topicazo es ya que el villano desvele sus planes e intenciones, así como su identidad, con la excusa de convencer a la heroína… Otro clasicazo.




En el inicio la estética es muy “Thor”, para pasar a un gris Londres que contrasta con ese inicio. La narración de Patty Jenkins es sobria, como he explicado, y hace avanzar la película sin prisas pero sin pausas, utilizando planos largos, sostenidos, y oportunos generales, aunque ojalá fueran más estos últimos. Se disfruta de la ambientación por las calles de Londres.

Del mismo modo, tenemos homenajes al “Superman” de Donner en esa escena en el callejón, por ejemplo, con la heroína protegiendo a su chico, en este caso.

El reparto cumple sin problemas, aunque Gal Gadot muestra ciertas debilidades dramáticas. A Chris Pine gustaría verle en otros títulos como Steve Trevor.

Aceptable película humanista que tritura la filosofía rousseauniana, sobrevalorada y elevada por la corriente feminista.

Bien para pasar el rato.

2 comentarios:

  1. Muy buena crítica y bastante de acuerdo.
    En cuanto a lo de las escenas para mostrar el machismo y contraste, es cierto que son necesarias y es muy buena idea incluirlas; pero a mí me resultan demasiado caricaturescas. Creo que el problema no está en esas escenas en sí, sino en las interpretaciones de los actores. En la primera reunión, en la que deberían sugerir que los personajes están molestos por la ofensa a las costumbres y tradiciones de haber dejado entrar a una mujer, los actores lo interpretan más bien con la sorpresa de que hubieran visto a un extraterrestre o cualquier otro ser extraño. Me parece que esas escenas no necesitan grandes cambios, simplemente otra dirección de actores para que a mí me funcione.

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  2. No me parecieron exageradas, también hay que tener en cuenta que estamos en un mainstream y determinados detalles no apuestan por la sutileza, sino por la explicitud que los deje claros. No es raro que además de esa molestia que comentas, haya cierto desconcierto por algo que consideran inconcebible. No es para tanto

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