viernes, 15 de enero de 2016

Scorpions - Unbreakable (2004): Crítica de disco Review


by King Piltrafilla (@KingPiltrafilla)




Amigos, en el pasado ya os he hablado en diversas ocasiones de mi devoción en los 80 por esta banda. Tanto en este blog como en el mío propio o en el que colaboramos unos cuantos amantes de los vinilos he tenido la oportunidad de comentar algunos de los álbumes de Scorpions, uno de los innegables grupos de referencia del hard rock europeo de finales del siglo XX. En mi particular retrato de la Santísima Trinidad de discos de la banda estarían Lovedrive, Blackout y Love at first sting, con Savage amusement a la zaga y –sobre sendas columnas barrocas enmarcando el cuadro– los directos Tokyo tapes y World wide live. Sin embargo, entrados los años 90, mi interés por los de Hannover decayó y tras comprarme su Face the heat, los dejé de seguir. Sin embargo, una hermana residente en Alemania que se pasó la adolescencia enamorada de Matthias Jabs fue la culpable hace algunos años de que en mi colección apareciese una nueva obra de Meine & Co. que, pese a no ser del todo despreciable, no fue capaz de hacerme regresar al rebaño.



Producido por Erwin Musper en los Peppermint studios, el álbum en cuestión se titulaba Unbreakable y suponía el debut de Pawel Maciwoda al bajo en un disco de Scorpions, aunque en varios temas tocaron ese instrumento Barry Sparks o Ingo Powitzer, a la sazón técnico de guitarra de Jabs. El line up, además de los mencionados músicos, se completaba con el propio Matthias Jabs, Klaus Meine a las voces, Rudolf Schenker a la guitarra, James Kottak a la batería y Koen Van Baal como a los teclados y arreglos.




Con diseño de Sassenbach advertising, la copia que poseo gracias a mi generosa hermana es la versión en enhanced CD de portada pulida cual espejo que sacó BMG Deutschland que, además de la música, contenía una galería de fotos escasa y de calidad muy básica, una biografía del grupo –en realidad un texto que es más una nota de prensa centrada en el álbum con algunas referencias a la carrera de la banda– y un vídeo con declaraciones de Meine, Jabs, Schenker y Musper y tomas en el estudio. No dura demasiado, pero es lo más interesante de los extras. 

El track list del cedé era


New generation 
Love’em or leave’em 
Deep and dark 
Borderline 
Blood too hot 
Maybe I maybe You 
Someday is now 
My city my town 
Through my eyes 
Can you feel it 
This time 
She said 
Remember the good times (Bonus) 

"New generation" es una potente presentación que me recuerda mucho a "Alien nation". "Love’em or leave’em" tiene una bonita melodía y un solo resultón. "Deep and dark" es un hard rock típicamente Scorpions con sonido 90’s y tiene un riff casi calcado al de "Tease me please me". "Borderline" también se basa en un enérgico riff puramente schenkeriano, con unos coros bonitos. "Blood too hot" es otro tema hard rockero del tándem Meine/Schenker, una canción cargada de energía con una marcha más rápida que la anterior.

Entonces llega "Maybe I maybe You", de náusea, sobre todo detrás de la que acabamos de oír y que casi nos ha hecho olvidar la errática deriva popera de los alemanes en los últimos tiempos. Escrita por Anoushiravan Rohani –pianista iraní–, el resultado es una mezcla de Mari Trini y Jacques Brel que pretende ser original, aportando un final con guitarras, batería y bajo que no hace sino aumentar la vergüenza ajena de todo true fan de la banda. "Someday is now" viene a remediar esa especie de coitus interruptus que acabamos de sufrir en pleno disfrute del disco y presenta un hard rock resultón, con coros marca de la casa y un solo con alegría. 


"My city my town" es un tema rockero, con letra y música de Klaus en el que batería, guitarra y un bajo muy presente arropan esas armonías vocales a las que Scorpions nos tenían acostumbrados. Radiable, bailable... casi de anuncio de Coca-Cola. En resumen, en cierta manera poppy, pero un temazo. "Through my eyes" es mi favorita del álbum y tiene un riff que me recuerda al de "No one like you". Este es sin duda el single que hubiese escogido para el disco (la discográfica prefirió "Love’em or leave’em"). Y cuando comienza "Can you feel it" uno piensa –¡qué coño!, ¿son Stryper cantando su "Sing along song"?–, pero no, son Scorpions con un hard rock potente con la parte musical a cargo de Kottak. "This time" es la única canción firmada por Jabs que resulta ser otro hard rock con buenos coros y guitarrazos de poco más de tres minutos y medio, disfrutable pero muy simple en su estructura. "She said" es la baladita típica que Meine sabe interpretarnos a la perfección y que –al contrario del experimento de "Maybe I maybe You"– no nos hace querer lanzar el cedé por la ventana. Hubiese sido un estupendo colofón, de no ser por la prescindible "Remember the good times", un pegote que no sé a qué venía. Acreditada como bonus track, hubiese tenido su razón de ser cuando en los vinilos había unas canciones y en el cd se añadía alguna más como regalo. Pero en esta ocasión, cuando la edición fue directamente en cedé, podían haber obviado el presunto regalito. De hecho, se lanzó una edición especial en vinilo del álbum que también contenía el bonus y –por contra– dejaba fuera a "My city my town" y a "This time". 



Total, amigos míos, que si uno no ha crecido idealizando la época ochentera de Scorpions, puede afrontar esta obra sin prejuicios y encontrarse ante un álbum de hard rock que, en su conjunto, tiene una calidad notable. En caso contrario, si espera un retorno a los orígenes, la decepción está asegurada. Y para que os hagáis una idea, os acompaño una selección de lo que aquellos que aún no conozcáis este disco podéis encontrar en él.












¡Feliz fin de semana! 
© King Piltrafilla

1 comentario:

  1. Es un buen CD, pero para mi su ultimo gran disco fue el Crazy world. Luego vino una carrera errática con discos muy heavys como el Face the heat, muy blanditos como el Puré Instinct, acústicos, con orquesta sinfónica o simplemente inclasificables como el Eye to eye. De los últimos me quedo con el Humanity, es el que a mi gusto mas se acerca a su época dorada. Buff, escribiendo esto me ha dado ganas de ponerme el Blackout...ya estoy salivando solo de pensarlo. Escuchar la época ochentera de los Scorpions es mejor que el sexo, bueno, casi...

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