lunes, 23 de septiembre de 2019

Crítica de EL MISTERIO DE SALEM'S LOT (Tobe Hooper, 1979): Reseña


por Möbius el Crononauta



´Como os lo cuento: Si tuviera que escoger uno de los cuatro o cinco momentos que más me aterraron durante la infandia (lo mismo algún día los clasifique y tal), en las primeras posiciones estaría, sin ningún género de duda, la escena de la película El misterio de Salem's Lot en la que el jodío niño vampiro volador se pone a rascar en la ventana para que su hermanito le deje entrar. Maldita sea, ¡yo tenía una ventana en mi habitación! ¿Cómo porras iba a dormir bien después de eso? Menos mal que luego Bart me exorcizó de la escenita.




Pues eso, que un buen día Stephen King se levantó y se preguntó qué pasaría si el Conde Drácula llegara de vacaciones a uno de esos pueblecitos de Maine que tanto le gustan al escritor. Y así nació El misterio de Salem's Lot (Salem's Lot, a secas, en la obra original), la segunda novela del escritor. Y buena prueba del fenómeno en que se iba a convertir King es el hecho de que sus dos primeras obras ya se hubieran filmado. Y desde entonces pues prácticamente le deben haber comprado los derechos de todas sus novelas, ¿no?




Pues eso, El misterio de Salem's Lot (la serie) fue rodada para ser emitida en dos capítulos por la CBS, y para ello eligieron a Tobe Hooper (el artífice de esa famosa matanza... ya saben) como director, lo cual estaba bien porque había demostrado que lo de las atmósferas agobiantes no se le daba mal del todo. Como estrellas contrataron al impagable David Soul (todos en pie para saludar a Hutch) y al caballero James Mason, a quien le venían que ni pintados los malos de buenas maneras. También se dejaban ver por allí algún que otro secundario habitual, como Geoffrey Lewis y la futura muer exmujer de John McClane, Bonnie Bedelia.




La verdad es que si disfruté con El misterio de Salem's Lot fue más por motivos nostálgicos que otra cosa. La memoria me iba haciendo 'toc toc' de vez en cuando, y recordé la cruz hecha con palos médicos de esos de "decir aah" (¿tienen algún nombre técnico los palitroques esos?), la jodida escena de los críos rascacristales, y tal y cual. Hombre, la serie tiene sus momentos, y siempre está bien que medio siglo después se siguieran inspirando en Nosferatu para crear a un vampiro terrorífico, pero no sé yo si alguien que no sea ultrafán (que no Ultraman) de Stephen King o de los vampiros siseantes se tragaría hoy en día El misterio de Salem's Lot.




Yo, por mi parte, he hecho un ejercicio de nostalgia bastante simpático, pero no sé, creo que la próxima vez iré a por Nosferatu directamente. No obstante, evidentemente, El misterio de Salem's Lot siempre tendrá mis simpatías.

1 comentario:

  1. "(...) la escena de la película El misterio de Salem's Lot en la que el jodío niño vampiro volador se pone a rascar en la ventana para que su hermanito le deje entrar." ¿A ti y a mi nos separaron al nacer o qué? Traumado estoy desde el momento en que la vi. De hecho, durante años sólo recordé esa escena de toda la película.

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