domingo, 21 de abril de 2019

Las mejores películas de 1981 - Lo mejor del cine de ese año

En busca del fuego.

por MrSambo (@Mrsambo92)
del blog CINEMELODIC





Ya avanzando en los 80 queda clara la inercia de lo que sería esta década y sus películas más afamadas y exitosas. Cintas de género donde la acción, la aventura, la fantasía, el terror o la ciencia ficción conquistarían al público.


Gallipoli.


Y hay algo de canto del cisne también en este año, ya que dos grandes maestros del clásico firmaban su última película, Billy Wilder y George Cukor. Por el contrario, grande genios modernos desafiaban convenciones y ensalzaban géneros clásicos actualizándolos, como hacían Steven Spielberg, John Carpenter, Coppola, Boorman, Lumet, Miller, Raimi, Cronenberg… ¡hasta nuestro Garci!


Excalibur.


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Las mejores películas de 1981
(lo mejor del cine de ese año)



1280 ALMAS, de Bertrand Tavernier. 

Aceptable adaptación de la excelente novela de negra de Jim Thompson, que aunque no se acerque ni de lejos a su referente cumple en líneas generales.


1997: RESCATE EN NUEVA YORK, de John Carpenter. 

Un estupendo film de acción de Carpenter con un gran personaje, Snake Plissken, encarnado por Kurt Russell. Un futuro distópico, próximo, nocturno y desolador que sirve al realizador para mostrar sus cualidades como narrador. Es una cumplidora cinta de culto, aunque no esperen genialidades.




AGATHA ET LES LECTURES ILLIMITÉES, de Marguerite Duras. 

Sutil film francés de Duras que sirve, entre intimistas conversaciones y recuerdos, para realizar agudas reflexiones y exponer hondos sentimientos.


AMERICAN POP, de Ralph Bakshi. 

Viaje por el mundo de la música Pop siguiendo la vida de cuatro generaciones de la misma familia. Interesante para melómanos esta cinta de animación.




AQUÍ, UN AMIGO, de Billy Wilder. 

La última obra del genio. Con muy buenos mimbres e ideas para que Wilder derramara su talento, pero desgraciadamente la cosa no termina de funcionar. A pesar de todo, por ser el canto del cisne de uno de los más grandes, merece atención.


ATMÓSFERA CERO, de Peter Hyams. 

En clave de Western futurista, una especie de remake encubierto de “Solo ante el peligro”, Hyams nos deja la que es, posiblemente, su mejor película. Gran pulso y un Sean Connery efectivo, como siempre.


AULLIDOS, de Joe Dante. 

Curiosa y apreciable cinta de terror con una propuesta original sobre la figura del Hombre Lobo. Y protagonizada por Dee Wallace antes de “E.T. El Extraterrestre” (1982).




AUSENCIA DE MALICIA, de Sydney Pollack. 

Ambicioso proyecto que prometía ser de enjundia tanto por su tema como por sus responsables, y si bien es cierto que no es un mal film, decepciona un tanto en sus resultados. Con todo, podemos disfrutar de buenas interpretaciones y una aseada dirección.


CARROS DE FUEGO, de Hugh Hudson. 

Con “Carros de fuego” se hizo una apuesta por dar mayor prestigio al género deportivo, una cinta ambiciosa que aspiraba a ser el título referente por antonomasia. En cierta medida lo logró, especialmente gracias a la mítica banda sonora de Vangelis, que la ha hecho eterna. A pesar de ello, peca de academicista en una dirección además algo ensimismada.




CAZA SALVAJE, de Peter R. Hunt. 

Correcta cinta de acción y aventuras con dos duros frente a frente y una historia y concepción de aliento clásico, que huele a cine de años atrás.


CORAZONADA, de Francis Ford Coppola. 

Musical con el que Coppola fracasó estrepitosamente llevándole casi a la quiebra con su productora Zoetrope. Un apreciable musical que no fue valorado en su momento. Muy incomprendida.


DEPRISA, DEPRISA, de Carlos Saura. 

La incursión de Saura en el cine quinqui, un título de referencia dentro de este peculiar y autóctono subgénero.




DINERO CAÍDO DEL CIELO, de Herbert Ross. 

Un buen musical de reminiscencias clásicas que por la razón que sea ha caído más en el olvido que otros, aunque no porque lo merezca más. Muy apreciable.


DISTRITO APACHE: EL BRONX, de Daniel Petrie. 

La labor policial en el barrio más peligroso de Nueva York. Nos adentramos en la comisaría del Bronx y trabajo el policial, en una impotente carrera por intentar solucionar algunos de los infinitos delitos que allí se comenten. Como siempre, un gran trabajo de Paul Newman en este correcto thriller.


EL CRACK, de José Luis Garci. 

La película más alabada y recordada de Garci. Un grandísimo homenaje al Cine Negro clásico, al de Hawks, Lang o Tourneur, con un Alfredo Landa inconmensurable. Un clásico de nuestro cine.




EL HOMBRE DE HIERRO, de Andrzej Wajda. 

Secuela de “El Hombre de Mármol” (1977), donde Wajda desarrolla su fresco sobre el desempleo y la lucha de los sindicatos contra el sistema comunista dentro de ese drama social.


EL MARQUÉS DEL GRILLO, de Mario Monicelli. 

Un peculiar y atractivo personaje encarnado por Alberto Sordi es el gran aliciente de esta comedia de Monicelli. Seguramente no es para todos los gustos, pero si conectas con su humor te satisfará.


EL OJO DE LA AGUJA, de Richard Marquand. 

Un estupendo thriller basado en la novela de Ken Follett, lleno de morbo y tensión, con un gran Donald Sutherland.


EL PRÍNCIPE DE LA CIUDAD, de Sidney Lumet. 

Un gran título policiaco de Lumet donde se indaga en las interioridades del cuerpo policial y su corrupción. Un gran trabajo a reivindicar.


EL PROFESIONAL, de George Lautner. 

Un duro Belmondo en un thriller de venganza eficaz, entretenido y atractivo. Si os gustan este tipo de películas, no lo dudéis, no os decepcionará.



EL SUBMARINO (DAS BOOT), de Wolfgang Petersen. 

Es la obra maestra de Petersen, una joya extraordinaria y claustrofóbica que nos encierra en un submarino para sufrir los miedos y tensiones de la tripulación a bordo. Petersen lograr que lo que ocurre en off sea una amenaza constante. De obligado visionado.


EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA, de Steven Spielberg. 

Obra maestra de Spielberg, que recrea y moderniza el serial clásico con un héroe eterno e inolvidable, carismático y encantador, convertido ya en icono cinematográfico absoluto. Puro cine de aventuras, de dirección primorosa y toda la fascinación infantil y juvenil del descubrimiento. El Spielberg más hawksiano. El narrador excelso.




EN BUSCA DEL FUEGO, de Jean-Jacques Annaud. 

Soberbia cinta de Annaud que nos lleva a la prehistoria en una narración sin palabras para desentrañar los primeros pasos del ser humano. Obra de enjundia donde Annaud logra una gran amalgama de sentimientos y emociones de diversa índole. Recomendadísima.


EN EL ESTANQUE DORADO, de Mark Rydell. 

Una película exquisita donde destacan las interpretaciones del trío protagonista (Hepburn y los Fonda). Drama crepuscular y generacional emotivo y conmovedor.


EVASIÓN O VICTORIA, de John Huston. 

Un clásico que los futboleros valorarán en su justa medida. Sin ser una gran película, resulta un título entretenido y con muchas virtudes con las que gozar, sobre todo si te gusta este deporte. Puedes ver a Pelé y ¡a Stallone de portero…!




EXCALIBUR, de John Boorman. 

Magnífico acercamiento a mito artúrico el que efectuó Boorman con esta cinta. Fascinante, seductora, morbosa, misteriosa, sugerente. Pura atmósfera y brillantez estética.


FRANCISCA, de Manoel De Oliveira. 

Amor entre escritores en esta notable cinta del director portugués más internacional.


FUEGO EN EL CUERPO, de Lawrence Kasdan. 

Soberbia actualización del Cine Negro clásico, dotándole de toda su tórrida esencia de manera explícita, eso que nos ocultaba la censura. Una obra de referencia que ejemplifica a la perfección lo que es actualizar un género conservando su esencia.




FURIA DE TITANES, de Desmond Davis. 

Muchas tardes y mañanas de gloria han dado los títulos mitológicos, incluso esos que contaban con pocos medios. Esta es de sabor añejo, incluso en los efectos, lo que provocó su fracaso, pero no deja de tener encanto.


GALLIPOLI, de Peter Weir. 

Una auténtica joya de uno de los mejores directores vivos y activos, y de los más infravalorados. Aquí recrea magistralmente la batalla de Gallipoli, que tuvo lugar en 1915 durante la Primera Guerra Mundial. Los ejércitos australiano y neozelandés se unieron al del Reino Unido para enfrentarse a los turcos en Gallipoli.


HEAVY METAL, de Gerald Potterton. 

Película de culto con estética de Moebius con múltiples historias que siguen el afamado cómic. Animación para adultos con erotismo, acción, terror, fantasía, ciencia ficción… Un pequeño clásico.




IMPACTO, de Brian De Palma. 

Buen thriller de De palma, con un gran Travolta, que demostraba un talento que muchos obviaron. No está a la altura de otros títulos del cineasta, que maneja los resortes del suspense con competencia, soltura y brillantez.


LADRÓN, de Michael Mann. 

Gran trabajo de Michael Mann, aunque hoy aparece olvidado dentro de su filmografía. Muy buen thriller de robos con James Caan en su salsa.


LA MUJER DE AL LADO, de François Truffaut. 

De nuevo un Truffaut muy romántico, con la pasión desbordada e incontenible, breve casi por definición, como columna vertebral de la relación principal.


LA MUJER DEL AVIADOR, de Éric Rohmer. 

La primera película de las “Comedias y Proverbios” de Rohmer. Amor, celos, enredos y conflictos de pareja para comenzar con esta serie.




LA MUJER DEL TENIENTE FRANCÉS, de Karel Reisz. 

Cine dentro del cine para este notable drama romántico protagonizado por Meryl Streep y Jeremy Irons.


LA PRESA, de Walter Hill. 

Una de acción de supervivencia con tensión bien administrada y un retrato terrorífico de la Norteamérica profunda.


LOLA, de Rainer Werner Fassbinder. 

Una especie de remake de la magistral “El Ángel Azul” (1930), segunda de la trilogía que completan “El Matrimonio de Maria Braun” (1979) y “La Ansiedad de Veronika Voss”(1982).


LOS HÉROES DEL TIEMPO, de Terry Gilliam. 

Gillian derrochando imaginación en este título de temática fantástica donde los viajes en el tiempo (un tema que le gusta mucho), son la esencia de la trama. Una simpática película.




LOS UNOS Y LOS OTROS, de Claude Lelouch. 

Cuatro historias independientes que se van cruzando con la 2ª Guerra Mundial y el mundo de la música como telón de fondo. Una recomendable película francesa.


MAD MAX 2. EL GUERRERO DE LA AUTOPISTA. 

La mejor de la trilogía original, la que terminó definiendo esa estética tan particular e influyente. Un guión mejor definido, dentro de su sencillez, y una gran puesta en escena.




MEPHISTO, de István Szabó. 

Notable film ambientado en el mundo del teatro que habla del arribismo sin escrúpulos en un contexto de domino nazi. Excepcional interpretación de Klaus Maria Brandauer en una obra que gano el Oscar como Mejor Película de Habla no Inglesa.


MI CENA CON ANDRÉ, de Louis Malle. 

Personal obra de Malle. Película de cámara con dos actores conversando sobre lo divino y lo humano. Su gran fuerte está en el texto del guión y las reflexiones que se desarrollan durante la charla.


MI VIDA ES MÍA, de John Badham. 

Antes de “Mar Adentro” (2004) tuvimos esta cinta protagonizada por Richard Dreyfuss con una historia muy similar que reflexiona sobre la eutanasia y la discapacidad, de marcado estilo teatral.


MUERTOS Y ENTERRADOS, de Gary Sherman. 

Curiosa película de terror ochentero, muy característica de la época, pero con determinados aspectos que quizá la hicieron merecedora de correr mejor suerte. Ahora es una película de culto no muy conocida, a pesar de su interés. Muy anterior a obras como “El Sexto Sentido” (1999).




PATRIMONIO NACIONAL, de Luis García Berlanga. 

Segunda de la “trilogía de los Leguineche” (que completan “La escopeta nacional” y “Nacional III”) donde el director español vuelve a demostrar su talento con el plano secuencia y los repartos corales. Brillante.


PERRO BLANCO, de Samuel Fuller. 

Potente y metafórica, aunque obvia, cinta de Fuller. No cuenta nada especialmente nuevo, pero está muy bien realizada.


PIXOTE, LA LEY DEL MÁS DÉBIL, de Héctor Babenco. 

Un duro drama brasileño que retrata las duras condiciones en las que viven los niños y adolescentes en las favelas.


POSESIÓN INFERNAL, de Sam Raimi. 

Primera de la trilogía infernal y diabólica de Raimi. Es un mecanismo de terror y gore puro, episódico y sin sentido, pero fascinante y enérgico. Da inicio a una de las trilogías más peculiares y eclécticas del género.




RAGTIME, de Milos Forman. 

Otra estupenda cinta de Forman que reflexiona sobre la opresión, en este caso del racismo, y la rebelión del individuo ante ella. Muy recomendable.


RICAS Y FAMOSAS, de George Cukor. 

Última cinta de George Cukor, otro maestro que finalizaba su carrera este año. Un buen drama sobre la amistad y todos sus rincones, remake de una cinta de 1943 de Vincent Sherman, “Una Vieja Amistad”, basada en la obra de John Van Druten.


ROJOS, de Warren Beatty. 

Interesante drama en clave política que narra la historia de amor de un periodista comunista y una escritora en las tumultuosas primeras décadas del siglo XX. Warren Beatty estuvo nominado como actor, director, guionista y productor del film.


SCANNERS, de David Cronenberg. 

En su particular estilo excesivo, sobre todo en los inicios, Cronenberg regala un título original y desfasado que satisfará a los amantes del gore.




¿TE ACUERDAS DE DOLLY BELL?, de Emir Kusturica. 

Un excelente retrato de descubrimiento adolescente y musical donde el contexto social propio y ajeno (la rigidez yugoslava con la libertad occidental) chocan y definen la historia del protagonista. Un gran título.


TIEMPO DE REVANCHA, de Adolfo Aristarain. 

Soberbio trabajo de Aristarain en esta cinta argentina de gran prestigio. Una mezcolanza de géneros bien integrada, parte thriller, parte drama social y laboral, parte policiaco…


TODOS RIERON, de Peter Bogdanovich. 

Divertida comedia de Bogdanovich. Enredos amorosos entre parejas… con dos detectives enamorados de las mujeres a las que espían… Y tenemos a Audrey Hepburn.


TÚ ME HICISTE MUJER, de Bertrand Blier. 

Una de esas películas que en la actualidad se las desearían mucho para estrenarse… Retrato de un amor incestuoso entre una chica de catorce años y su padrastro que no estuvo carente de polémica en su día.


UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN LONDRES, de John Landis. 

Original comedia de terror dirigida por John Landis que se terminó convirtiendo en un pequeño clásico de culto. Una combinación, el terror y la comedia juvenil, que sorprendió y gustó mucho.




YO, CRISTINA F., de Uli Edel. 

Tremenda película, dura y sin concesiones, sobre la droga en la juventud. Excelente obra, basada en hechos reales, que no deja indiferente.

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