lunes, 17 de diciembre de 2018

Ty Segall - Freedom´s Goblin (2018): Crítica review


por Marco Antón (@Antoncastle66)



Cualquiera que haya seguido la evolución creativa de Ty Segall desde que lanzó su carrera en solitario en 2008, probablemente haya notado que nuevos elementos flotan regularmente en su ecléctica visión del mundo musical, pero muy poco desaparece por completo. Su lienzo se ha vuelto más amplio y su paleta de colores se ha expandido en cada turno, y Freedom's Goblin su nuevo álbum de 2018 lo encuentra poniendo prácticamente todo en funcionamiento. “El duende de la libertad” es un álbum extenso y ambicioso, con 19 canciones en 75 minutos, y aunque su tamaño es impresionante, lo que realmente lo distingue es la riqueza de ideas que surgen en cada canción, así como la fuerza de la ejecución. 





El ruidoso ataque de Segall y su guitarra de Freedom's Goblin todavía está en el centro de esta música, como siempre, pero hay mucho más en juego. Los teclados de Ben Boye son más grandes en la mezcla que antes, el bajista Mikal Cronin y el baterista Charles Moothart siguen siendo la sección de ritmo más inteligente y fuerte, por lo que Segall ha tenido hasta la fecha, y el uso de bocinas en varias pistas le da a estas canciones una gran y audaz sensación. Emmett Kelly regresa como un excelente complemento para los solos de guitarra exploratorios de Segall (hay algunos duelos de guitarras que hacen sonreír a muchos fanáticos del rock clásico), y la banda está ardiendo de principio a fin; El despilfarro casero de algunos de Segall.

Los esfuerzos iniciales han dado paso a un enfoque apretado sin estrangular las actuaciones (La grabación clara y nítida de Steve Albini brinda a las presentaciones una bienvenida agradable al escucha). El audaz puntal de la apertura "Fanny Dog" se conecta como un punk de primera categoría interpretado por el grupo Mad Dogs & Englishmen, la tensa y animada portada del disco anima a entender por dónde puede ir el trayecto musical, seguimos con "Every 1's a Winner" muestra que Segall y su banda pueden cortar el funk a su manera, "My Lady´s on Fire" agrega un toque de melodía de Laurel Canyon a la mezcla con una balada brillante, “Alta” nos permite recordar a los míticos Lynyrd Skynyrd en su mejor forma, "Talkin 3" sugiere que Segall y su equipo han estado escuchando viejos discos de James Chance, "Meaning" suena a los míticos grupos del grunge, “Cry cry cry” nos recuerdan a esos aires de los Creedence Clearweather Revival una muy bonita melodía, “Shoot You Up” de regreso al grunge de los años ‘90s con muchas influencias de los músicos de Cobain y compañía, “You Say The Nice Things” y el cierre del disco con "And, goodnight", suena como la mejor mermelada extendida de Neil Young desde su "Don't Spook the Horse". Gran parte del tiempo, Freedom's Goblin juega como la versión de Ty Segall de la historia del rock & roll como se ve desde su perspectiva, y es tan idiosincrásica y emocionante como cabría esperar. También es parte de la mejor música que Segall nos ha dado hasta la fecha, esencial para los fanáticos y muy recomendada para los recién llegados curiosos.




Es tan increíble la cantidad de dedicación en cada pista junto con la voluntad de experimentar. Si bien su último auto titulado fue una pieza muy alta en su estándar musical, realmente puedo escuchar todos sus estilos mezclados aquí. Es simplemente hermoso que en veinte años, Ty Segall seguirá siendo relevante como uno de los íconos contemporáneos de lo que es el Rock, demostrando que no se encuentra muerto sino que sigue como en sus mejores épocas entregándonos piezas que hacen añorar esos años ‘60s, ‘70s y ‘80s.

En resumen, debemos entender que Ty Segall es como Ray Davies, David Bowie y Kurt Cobain, envueltos en una caja caliente pero exiliado en el sótano de alguna calle principal.



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