sábado, 17 de marzo de 2018

Judas Priest - Unleashed in the East (1979): Crítica del disco (review)



por Rockología (@RockologiaTwit)
del blog Rockologia




Nos trasladamos, con vuestro permiso, a los años 70 del pasado siglo XX. Más concretamente, centrémonos en su segunda mitad, y en un grupo, Judas Priest, que en por estas fechas iba fue creando su leyenda a través de álbumes geniales y conciertos demoledores. La oportunidad de editar un directo no se retrasó más y dos conciertos de la parte japonesa de la gira mundial del álbum Killing Machine/Hell bent for leather fueron grabados, en el Koseinenkin Hall y el Nakano Sunplaza Hall, ambos en Tokyo.




El resultado, uno de los discos en directo más importantes de la historia del heavy metal y la puerta hacia el éxito masivo de Judas Priest en todo el mundo y, en especial, en los Estados Unidos. Además, esta fue la primera ocasión que el productor Tom Allon trabajó con ellos; formó equipo con la banda en los años de gloria siguientes en álbumes como British Steel, Defenders of the Faith o Turbo. Desde luego, en Unleashed in the East consigue una mezcla fantástica donde todos los instrumentos están claros y contundentes y, sobre ellos, la voz del Metal God se sale.




La banda estaba formada para la ocasión por Rob Halford, a la voz, KK Downing y Glenn Tipton a las guitarras, Ian Hill al bajo y Les Binks a la batería. Hubo dos versiones: una para el mercado japonés, con 13 cortes y titulada Priest in the East, y otra para el europeo y americano, con tan solo nueve (en la reedición del 2001 se incluyeron los cuatro cortes extra). Fue el disco más vendido hasta la fecha y el que marcó el sonido y el éxito de los años siguientes tanto para la propia banda como para el incipiente New Wave of Heavy Metal británico. Como anécdota, podemos encontrar un grupo de metal bautizado con cada uno de los títulos de las canciones de la edición europea (a excepción de las dos versiones).




Temazos como Exciter, Sinner o The Ripper, la versión de The Green Manalishi (que apareció en la versión yanqui del Hell bent for leather) o la inconmesurable Victim of changes.




Una obra maestra para reventar los altavoces y alertar a las fuerzas de seguridad con nuestra presencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario